lunes, 30 de abril de 2012

Los hijos de la Gran… Bretaña


Por Pedro Pablo Gómez

Rupert Murdoch
Desde hace varios meses he prestado atención al desenvolvimiento  en Gran Bretaña, de los escándalos destapados alrededor del  magnate Rupert Murdoch y sus vínculos con las más altas autoridades del gobierno británico, en sus negocios dentro de las esferas políticas y de los grandes medios de comunicación a escala mundial. Todo silenciado cómplicemente en  Estados Unidos de América, donde posee propiedades similares a las inglesas.
En sus inicios se desató la denuncia de los hechos comprobados en la utilización de métodos ilegales de escuchas y sobornos, para lograr la publicación de informaciones exclusivas en el semanario News of the World,  cerrado y despedida su directora  Rebeka Brooks. Posteriormente, explotó  también  semejantes procedimientos en el diario de la cadena de Murdoch The Sun donde varios de los principales dirigentes se confirmaron involucrados en las prácticas ilegales, las cuales implican métodos de corrupción y pagos a funcionarios públicos y  a miembros de los  organismos de defensa.
Decenas de personas han sido convocadas por los jueces ingleses, para tratar de delimitar el alcance de las acciones desarrollados por el equipo de Murdoch y familia; incluso su hijo James Murdoch, encargado de los negocios de su corporación  en Inglaterra, tuvo que ser destituido de su cargo convocado al igual que su padre a comparecer ante el juez encargado de la causa. Pero no se sorprendan, padre e hijo declararon no conocer lo que hacían sus ejecutivos en este sentido; con independencia del monto de responsabilidades y gastos económicos que se derivan de estos procedimientos. La justicia, bien gracias.
La relación del imperio de Murdoch con el gobierno de su majestad la Reina se ve concretad a través de la relación con el Primer Ministro David Cameron, en que uno de sus  asesores personales se vio involucrado en estas prácticas y en la actualidad se conoció por correos electrónicos descubiertos el posible compromiso del ministro de cultura Jeremy Hunt con el responsable de Relaciones Publicas del grupo de  Murdoch, Frederic Michel,  en proporcionar informaciones internas del gobierno, para que a este grupo corporativo le fuera aprobada la concesión de venta del total de las acciones de la cadena satelital BSkyB, de la cual el consorcio ya posee el 39% de la acciones. En esta operación el asesor personal del Ministro Hunt, Adam Smith está señalado de ser el intermediario con Michel en los trasiegos informativos.  El Primer Ministro británico ha mantenido al Ministro de Cultura en su cargo; mientras que el clan Murdoch observa los procesos tranquilo y sin preocupaciones.
Mientras tanto en los Estados Unidos se mantiene total silencio por el FBI.  Sobre la supuesta investigación que iban a realizar para conocer de este tipo  de práctica del consorcio informativo de los Murdoch, que comprende desde la cadena Fox,  hasta el Wall Street Journal  y múltiples medios de  comunicación de todo tipo. Las publicaciones en Estados Unidos, no dan destaque al escándalo en desarrollo en su aliado británico; sino que lo sacan colgado en páginas interiores y como hechos aislados.
Quién en el sistema capitalista, comprometido con los bancos y los Murdoch, soportes de los planes más agresivos de los sectores de ultraderecha norteamericanos e ingleses se atreverá a chocar con la realidades evidentes expuestas. No creemos y estamos seguros de que la guerra verbal y despido aparente de las víctimas apropiadas pasarán; mientras los verdaderos culpables continuaron siendo puntales de la sociedad que representan y asistirán a los eventos sociales más importantes del mundo político occidental, con la sonrisa en los labios y el abrazo cómplice.
Queda poco que ver en el planeta que habitamos de estos hijos de la Gran….Bretaña

miércoles, 25 de abril de 2012

Sobre la historia y la leyenda de los médicos cubanos en Miami

Por Edmundo García

El pasado sábado 21 de abril el Primer Vicepresidente cubano José Ramón Machado Ventura reconoció el trabajo de los médicos graduados en Cuba hace cincuenta años en circunstancias muy especiales; se trata de los llamados “Alumnos del Centenario” o “Médicos de la Revolución”, que el 21 de abril de 1962 empezaron a cubrir las necesidades de la salud en un país en que quedaban pocos galenos. Respecto al número de médicos con que contó la revolución en un inicio, el propio Comandante en Jefe Fidel Castro dijo en un discurso en Santiago de Cuba el 27 de julio de 1983: “Nosotros teníamos 6 000 médicos al triunfo de la Revolución, se fueron 3 000.
Con los 3 000 que nos quedaron y con los que hemos formado hemos logrado estos resultados”. La política de sistemático robo de profesionales de la medicina a Cuba había comenzado con el mismo triunfo revolucionario y se mantiene hasta nuestros días, donde ha adquirido hasta una engañosa apariencia “legal”. Como recordó el Viceministro de Salud Pública de Cuba Dr. Luis Estruch en el mismo encuentro, unos 400 médicos de aquella promoción de 1962 permanecieron en Cuba todos estos años ejerciendo su profesión con honestidad, alto nivel científico y convirtiéndose ellos mismos, a través de la docencia, en formadores de otros médicos.
El deseo de reinstaurar el régimen derrotado condujo a un hostigamiento general que también abarcó el terreno médico, no dejando otra alternativa a la revolución que defenderse en dicha esfera, por lo que en los meses de septiembre y octubre de 1960 se produjeron nacionalizaciones de laboratorios farmacéuticos norteamericanos en Cuba y las mayores “boticas”, lo que provocó una intensificación de las restricciones del intercambio médico con la naciente revolución.  El gobierno empezó a desarrollar entonces en el marco del naciente estado la producción de medicamentos y la formación de profesionales. Instituciones no directamente vinculadas con este tipo de servicio tuvieron que asumir tareas en este campo, como sucedió con el Instituto Nacional de la Reforma Agraria, el Ministerio de Industrias, el Ministerio de Comercio Interior  y el Ministerio de Comercio Exterior, que creó por entonces la empresa MEDICUBA. Estamos hablando de una época muy temprana; tan temprana como agosto de 1961, cuando se promulga la Ley No. 959 que nombra al Ministerio de Salud Pública como rector del sistema médico cubano. Esa es la historia, o parte de ella, que muestra que la socialización de la medicina cubana no obedeció a un deseo infundado de centralizar sino a unas necesidades muy concretas donde lo social y lo político tuvieron un peso importante. Se sabe hoy, a través de documentos desclasificados, que el Consejo de Seguridad Nacional del Presidente Kennedy le aconsejó ahogar a Cuba por hambre, necesidades y enfermedades que llevaran a un malestar que justificara acciones mayores, lo que incluía planes para el deterioro de sus servicios de salud.
A pesar de la juventud de la revolución y de todas las dificultades por las que atravesaba, en esa primera etapa se sitúan también los primeros gestos solidarios con otros países más necesitados o aquejados por una emergencia. En 1960 Cuba envió colaboración médica a Chile cuando le afectó un devastador terremoto, ayuda que luego repitió en 1971 ante catástrofe similar; además a Honduras y Nicaragua cuando padecieron severos ciclones. Desde principios de los años 60 Cuba llevó servicios médicos a Argelia, Mali, Congo, Guinea y Vietnam. Y de esa época temprana datan también los intentos de intereses políticos por calumniar y malograr la labor humanitaria cubana. Cuba fue por demás el primer país que tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 brindó a Estados Unidos ayuda médica, y que tras el paso del huracán Katrina ofreció el envío de brigadas de ayuda, plasma y hospitales de campaña a la zona de desastre; que Estados Unidos rechazó. Es una larga historia que conecta con las actuales calumnias propagandísticas contra las misiones médicas cubanas; uno de cuyos más bochornosos capítulos se refiere a la constante incitación a los galenos cubanos para que deserten de sus tareas en los más de 77 países donde trabajan 37 mil profesionales de la salud, facilitándoles material y legalmente la fuga, y nublando su juicio con falsas leyendas sobre el mundo idílico que les esperaría en una suerte de “grandes ligas” de la medicina norteamericana. La misma prensa manipulada y manipuladora de siempre, se presta para divulgar estos planes.
El 16 de enero del 2011 Joel Millman publicó un artículo en el periódico “The Wall Street Journal” donde revela la facilidad con que un médico cubano que colabora en el exterior puede solicitar la ayuda de una Embajada norteamericana para desertar de su misión. No importa los pacientes que deje de atender aún en medio de un tratamiento,  ni la sobrecarga de su equipo por las tareas abandonadas. Cuenta el periodista Joel Millman el caso de un médico desertor que le bastó con entrar a un café internet en Gambia, llamar a la Embajada de EEUU en ese país y simplemente decir: “Soy un doctor cubano que quiere ir a Estados Unidos. ¿Cuándo nos podemos ver?” Al instante, por tratarse de un médico cubano, le indicaron que fuera a un mercado concurrido de la ciudad y que se acercara a una rubia vestida de verde, que sería en verdad una funcionaria del consulado de los EEUU. El encuentro de la historia se produjo en septiembre de 2008 y el médico en cuestión llegó a Miami posteriormente con estatus legal de refugiado y posibilidades de obtener la ciudadanía. A partir de este caso “The Wall Street Journal” comenta (sin ser lo debidamente crítico) las facilidades creadas para la deserción de médicos cubanos desde 2006, estimulados por un programa  llamado Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP), que en el peor espíritu de la guerra fría trata de sabotear el trabajo solidario de un país como Cuba, al que el ala derechista de la política norteamericana considera su enemigo. Dicho programa fue concebido por el ex Coronel del Ejército de Estados Unidos de origen cubanoamericano Emilio González, quien como miembro del Consejo de Seguridad persuadió al entonces Presidente George W. Bush de que afectando los programas de ayuda médica cubana se contrarrestaba la influencia política de la isla. Si González llama “influencia política” al desarrollo de programas contra el cólera, contra la desnutrición, contra la malaria y contra el SIDA, entonces ciertamente debería alentarse el avance de dicha “influencia” con excelentes trabajos como los realizados por Cuba en Haití, que han merecido más de un elogio a nivel internacional. Emilio González está vinculado a los sectores más extremistas de la política cubanoamericana de Miami, y se ha paseado por la televisión de esta ciudad reivindicando ser el autor del referido Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP), que además de los médicos también facilita la deserción de paramédicos, terapistas, personal de enfermería, entrenadores físicos, dentistas y técnicos de laboratorio; junto a sus familiares.
Entre los grandes cómplices de este programa, lo repito, está la prensa, que con sus historias de médicos triunfadores, millonarios, hipotéticamente empleados en los grandes quirófanos de Chicago y Long Island, convidan a los galenos a que abandonen la misión. Y son cómplices también algunos de estos mismos médicos que, una vez llegados a los Estados Unidos, se dedican a contactar a sus colegas para que sigan su camino. Un ejemplo de esto es el bochornoso programa “Barrio Afuera”, que trata de atentar contra el programa de colaboración “Barrio Adentro” proponiendo en internet información para la deserción. Por supuesto, cuando esta se produce, la ayuda de los incitadores brilla por ausencia.
Los intereses que se mueven detrás de esta campaña contra las misiones médicas cubanas en el exterior son tan grandes, que quiero confesarle a los lectores que una de las dificultades más grandes que ha tenido escribir un artículo como este se refiere al temor mostrado y declarado por los entrevistados. Además de pedir el anonimato, algunos incluso llegaron a solicitar posteriormente que no se utilizara la información brindada, porque alguien podría inferir a través del contenido la identidad de la persona que testimoniaba. Es decepcionante comprobar cómo algunos viven llenos de miedo en una tierra que se les prometió precisamente como de libertad. Por ejemplo, un neurocirujano que hoy en día trabaja como sereno en un condominio de Miami, que cuenta con 53 años y tiene pocas posibilidades de hacer una residencia por la dura discriminación que existe por índices de edad, se arrepintió de testimoniar en el mismo momento de la entrevista, por temor y por la vergüenza de confesar su sentido de fracaso profesional.
Otro médico envió un correo con fecha del 23 de marzo a la dirección del programa “La tarde se mueve” dejando saber los problemas que le traería hacer declaraciones acerca de la difícil situación de muchos galenos cubanos llegados a los Estados Unidos. Entre otras cosas dice (cito textualmente): “… decidí no poder ayudarte en ese tema por ahora motivado a que estoy haciendo gestiones para poder entrar a un hospital a una residencia… sería dañar mi relación, no sería saludable para poder lograr mi objetivo”. Entre los testimonios que me permito usar se encuentra el de otro médico cubano residente en Miami que tras pensar en la suerte de algunos colegas dijo: “… es una realidad que de 100 médicos solo 10 sacan los board y de esos solo 3 o 5 llegan a terminar la residencia y ejercer; es cierto esto”. Luego comentó: “mi memoria recuerda 59 médicos en los últimos 20 años que han llegado a USA, médicos que hicieron la residencia en el Hospital Hermanos Ameijeiras en Cuba  y todo y aquí llenando bolsitas en un Sedano’s o sacando sangre… otros compran títulos de enfermeros y  andan con una piedra en un zapato siempre con aquello de que nunca pudieron ejercer y ven los errores de los médicos pero no pueden decir nada pues son simples enfermeros”. También salió el tema de los fraudes, en el que alguien comentó: “otros robándole a los seguros en las famosas agencias de home health”.  Se habla además del tipo de práctica mecánica, con poco margen para la creatividad médica: “te sacan el jugo, son muchas horas de trabajo y nada de docencia, lo de la mayoría de los hospitales es trabajar como un mulo para producirles billetes”.
Existen cirujanos de primera atendiendo teléfonos y llenando planillas y sin perspectivas reales en el plano científico. Destinos torcidos que, casi siempre, resultan menos amables de como los pintaron. Demasiados talentos desperdiciados por falsas promesas que no toman en cuenta los enormes recursos que un estado pequeño como el cubano empleó en formarles. Un hecho que al final de la jornada, si descontamos a algunos desagradecidos, todos acaban por reconocer cuando verifican el alto nivel de la medicina que aprendieron en las Universidades y Hospitales de Cuba.

(Tomado de Cambios en Cuba)

martes, 24 de abril de 2012

Más ciberguerra a la vista: Obama anuncia sanciones contra Siria e Irán


ciberguerra-pressA pesar de que especialistas norteamericanos afirman que Irán necesitaría años para construir una Internet propia y cerrada, desde la cual se dirijan acciones de ciberguerra contra terceros, el Presidente Barack Obama este lunes, el 23 de abril, un decreto que permite a EEUU sancionar a los funcionarios extranjeros que “usan las nuevas tecnologías para cometer graves violaciones de derechos humanos”, dirigida fundamentalmente contra Irán y Siria.
El programa de EEUU. prevé crear un nuevo cargo estatal que a partir de datos de inteligencia y del Departamento de Estado servirá como centro de coordinación para ejecutar políticas que provean recursos y tecnologías a ciudadanos de Irán y de Siria que respondan a los intereses de Washington.
El pretexto es la supuesta “violación de los derechos humanos” en esos países. Bajo las nuevas sanciones, cualquier propiedad en los EE.UU. de personas o empresas en la lista negra serán bloqueadas, y los estadounidenses tienen prohibido participar en transacciones con ellos.
Aunque Irán y Siria son un objetivo manifisto, un funcionario de la administración dijo The State que Obama tiene la autoridad para imponer sanciones a otros países si así lo desea. ”Esto no es una idea de último momento”, dijo Obama. “Esta no es una actividad secundaria en nuestra política exterior”, añadió.
“Esta decisión sin precedentes por parte del presidente y el desarrollo de una estrategia global envían un mensaje claro de que estamos comprometidos a luchar contra este mal [las violaciones de derechos humanos], una amenaza antigua que a veces se viste de nuevas formas, más modernas y sombrías”, dijo Samantha Power, consejera de Seguridad Nacional.
Sin embargo, expertos norteamericanos han advertido falta de capacidad de Irán y de Siria para el control total de sus redes y mucho menos para operaciones ofensivas de guerra en la Red.
“Se necesitarían años para lograr el apoyo de las empresas iraníes y las empresas de otros países que cumplan con la aprobación de Irán para conectarse a una nueva Internet que dependan de servidores exclusivos de Irán”, dijo Jeffrey Carr, un experto en inteligencia cibernética y consultor de EE.UU. y otros gobiernos sobre las defensas cibernéticas, citado por The Huffington Post.
“Si los iraníes estuvieran tratando de crear una red en cuestión de meses, tendría que ser una Internet de alta filtración que aún se encuentre alojado en la infraestructura de la World Wide Web”, añadió. “Yo realmente no creo que nada de eso sea viable en un corto período de tiempo”, afirmó Carr.

Hipocresía de EEUU

El mandatario estadounidense decretó congelar la propiedad y los activos y apuntar en la lista ‘negra’ de visados a los que directa o indirectamente ayudaron al Gobierno de Irán y Siria a ‘hackear’ las redes, vigilando así a los ciudadanos de dichos países.
De momento en la lista figura el jefe de la Inteligencia siria y el servicio en general, Ali Mamluk, el operador sirio de la red móvil Syriatel, todo el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, los servicios de seguridad de Irán y el proveedor de servicios de internet Datak Telecom. La lista podría ser ampliada.
Sin embargo, la organización Human Rights Watch y la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU) denunciaron que Washington “aboga por la libertad en internet para hacer de la red de redes una importante herramienta diplomática de presión y hegemonía, pero impone estrictas restricciones en el ciberespacio en su propio territorio y trata de establecer un cerco legal para lidiar con el desafío que representa, por ejemplo, WikiLeaks y sus filtraciones”.
Y esto sin hablar del cierre de Megaupload que constituye el “mayor desprecio a los derechos humanos básicos en la historia de internet”, según el fundador del banco de intercambio de datos digital, Kim Schmitz.

(TOMADO DE CUBADEBATE Con información de The Huffington Post, The State y agencias)

sábado, 21 de abril de 2012

Danny Glover: “Luchar por los Cinco es luchar por la humanidad”

(Tomado de Cubadebate)
Danny Glover. Imagen captada de la transmisión de Justin.tv
Danny Glover. Imagen captada de la transmisión en vivo canal de Internet 
Justin.tv, que generó más de mil vistas durante el acto.
“Luchar por los Cinco es luchar por la humanidad”, aseguró anoche el actor norteamericano Danny Glover en un emotivo acto durante la Jornada “Cinco días por los Cinco Cubanos” que se celebra en la capital estadounidense, auspiciado por el Comité de Solidaridad para la Liberación de los Cinco.
“Antes de pensar en mi vida como artista, siento una responsabilidad para pensar en mi vida como ciudadano”, dijo Glover. “No podemos olvidar las responsabilidades que tenemos todos como ciudadanos”, y explicó “que tenemos una responsabilidad cívica de defender a los Cinco.”
El panel en el acto por los Cinco en Washington. Foto: Bill Hackwel
El panel en el acto por los Cinco en Washington: de derecha a izquierda, 
Salim Lamrani, Wayne Smith, Saul Landau, José Pertierra, Alicia Jrapko 
(en el podio), Mavis Anderson, Norman Paech, Danny Glover y James Early.
 Foto: Bill Hackwel
Danny Glover fue uno de los invitados especiales de este encuentro convocado con la frase “Obama give me Five!”, en el que intervinieron además Dolores Huerta, José Pertierra, James Early, Saul Landau, Wayne Smith, Mavis Anderson, Salim Lamrani, Norman Paech, entre otros. Asistió también el Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños.
Huerta, una de las fundadoras del movimiento sindicalista agrícola estadounidense (los United Farm Workers-UFW), exhortó a todos con el grito “Sí se puede” que César Chávez y ella adoptaron como lema de las campañas para lograr justicia laboral en los campos de los Estados Unidos. Ella recibió de regalo un retrato que le hiciera Antonio Guerrero, uno de los Cinco, y que el Héroe preso le envió a través de Alicia Jrapko, coordinadora del Comité de Solidaridad.
El abogado José Pertierra, representante legal del gobierno de Venezuela para la extradición del terrorista Luis Posada Carriles, recordó que cuando salió de Cuba con su familia, vivió en California, “me crié con los valores de César Chávez y Dolores Huerta, y no con la falta de valores de Posada Carriles y Mas Canosa”, admitió.
Pertierra llamó la atención de que en el año 1982 los Estados Unidos pusieron a Cuba en la lista de países que apoyan al terrorismo, y a propósito hizo tres preguntas: “(1) ¿Cuántas personas han torturado y asesinado los oficiales del gobierno de los Estados Unidos desde 1982?, (2) ¿Cuántos países ha invadido los Estados Unidos desde 1982?, y (3) ¿Cuántos países han tratado de desestabilizar los Estados Unidos desde 1982? Cuba no ha torturado o asesinado a nadie. Tampoco ha invadido o desestabilizado algún país.”
Al intervenir ante un auditorio que repletó el teatro, con personas ubicadas de pie en los pasillos, Wayne Smith afirmó: “El embargo estadounidense contra Cuba es una estupidez. Me lo prometí a mí mismo: no pararé hasta que no se restablezcan las relaciones entre EEUU y Cuba.” Y añadió: “los Cinco son una fuente de inspiración” para quienes defienden la justicia.
El canal CubaenWashington de Justin TV transmitió íntegramente el panel, que duró 2 horas y 28 minutos, el cual puede descargarse en el siguiente enlace: Transmitiendo EN VIVO en Justin.Tv
Celebrado en el Festival Center -1640 Columbia Road, NW, Washington DC-, todos los oradores de la noche denunciaron la situación del caso de los Cinco, un proceso signado por la injusticia y las largas condenas que recibieron en Estados Unidos los Cinco cubanos que monitoreaban a grupos terroristas en Miami, responsables de la muerte de más de 3 000 personas en la Isla.
Este sábado, la última jornada, llegarán autobuses desde varios puntos del país a la Casa Blanca, con carteles, banderas, pancartas para enviar un fuerte mensaje al presidente Obama: Viaje de Libertad para los Cinco Cubanos, y tendrá lugar, a partir de las 4:00 pm (20:00 GMT), una presentación a la que asistirá la activista Cindy Sheehan.
Se han colocado carteles en lugares estratégicos de la ciudad y pagado anuncios en periódicos locales, mientras que la audiencia capitalina y de áreas aledañas ha escuchado programas radiales sobre el caso y los obstáculos para la normalización de relaciones entre ambos países, agregó.
El pasado martes y el miércoles, 25 amigos de esta causa visitaron las oficinas de 19 de 100 senadores y unos 20 congresistas en el Capitolio de Washington, para hacerles llegar el drama que viven los Cinco Héroes antiterroristas: Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González.
Este esfuerzo marca la primera vez que este caso es llevado al Capitolio de Washington.
EN VIVO POR INTERNET
El 21 de abril, a través del canal CubaenWashington de Justin TV se transmitirán en vivo por Internet los detalles del encuentro por los Cinco desde la capital de los Estados Unidos. Según anuncia el sitio, las transmisiones se abrirán a partir de las 4:00 pm (20:00 GMT).
Dolores Huerta. Foto: Bill Huerta
Dolores Huerta recibe de manos de Alicia Jrapko el retrato que le hizo Tony. 
Foto: Bill Huerta
Danny Glover. Foto: Bill Hackwell
Danny Glover: "Es un deber cívico luchar por los Cinco". Foto: Bill Hackwell
José Pertierra. Foto: Bill Hackwell
José Pertierra: ¿Cuántos países invadió EEUU desde 1982? 
¿Por qué no está en su propia lista de terroristas?". Foto: Bill Hackwell
El auditorio en el teatro del Festival Center. Foto: Bill Hackwell
El auditorio en el teatro del Festival Center. Foto: Bill Hackwell
Saúl Landau. Foto: Bill Hackwell
Saúl Landau. Foto: Bill Hackwell
Salim Lamrani. Foto: Bill Hackwell
Salim Lamrani. Foto: Bill Hackwell

viernes, 20 de abril de 2012


Los Cinco presentes en los pasillos del Capitolio


En el Capitolio por los Cinco. Foto: Bill Hackwell
En el Capitolio por los Cinco. Foto: Bill Hackwell
Por Katrien Demuynck *

El 17 y 18 de abril un fantasma recorrió el Capitolio, el fantasma de la justicia. Por primera vez, un grupo de activistas internacionales de la causa de los Cinco Cubanos decidió hacer lobby en los elegantes despachos de congresistas y senadores en el Congreso de EEUU. ¡Y fue todo un éxito!
Sin embargo, el hecho de que 25 personas procedentes de EEUU, Canadá y Europa hayan sido recibidas en las oficinas de varias decenas de miembros del Congreso de los Estados Unidos de América no ha sido noticia para los grandes medios. La impunidad, la existencia en territorio estadounidense de terroristas confesos, las violaciones flagrantes a los derechos humanos de los Cinco prisioneros cubanos en cárceles norteamericanas, no son temas atractivos para las grandes corporaciones mediáticas y menos aún para los que habitan los cuarteles generales de quienes sostienen el sistema en EE.UU.
El inusual hecho de haber sido recibidos en las oficinas de un número importante de miembros del Congreso estadounidense, nos indica que el esfuerzo de la solidaridad internacional comienza a tener su impacto.
Luego de un agotador viaje desde Europa, arribamos a Washington el lunes 16 de abril. Nos esperaba todavía una reunión intensa. La compañera Ellen Bernstein nos informó a cerca del  trabajo preparatorio para las citas con los congresistas. No es posible entrar en contacto con un diputado o senador sin cita previa. Alicia Jrapko, del Comité Internacional y los amigos solidarios que llegaron previamente,  prepararon las carpetas y sobres de información que se les entregaría: Dictamen del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, Declaraciones emitidas por Amnistía Internacional y otros importantes documentos sobre el caso fueron incluidos en la información entregada a los congresistas. Entre los amigos solidarios de Canadá, Italia, Alemania, Bélgica y varios estados de EE.UU. se distribuyeron las tareas a realizar.
El martes 17, temprano en la mañana comenzó nuestra labor. Como europea estaba un poco sorprendida de que se permitiera el ingreso sin identificarse a los distintos edificios del Capitolio. Luego observé que el control de seguridad es muy estricto. Pasamos dos días en los interminables pasillos de los edificios del Senado y el Congreso que se encuentran dispersos en todo el Capitolio. No fue sencillo encontrar las oficinas donde luego nos recibirían, pero dimos con ellas.
En varias ocasiones fuimos recibidos por los secretarios o asistentes de los políticos, siempre fueron muy amables, en algunos casos cautelosos, y a veces, incluso entusiasta. Fui portadora de una carta firmada por dos senadores y cinco miembros de la Cámara del parlamento federal de Bélgica dirigida a sus homólogos norteamericanos. Los congresistas se mostraron impresionados. Nos preguntaron ¿Cómo es que un caso que apenas se conoce en los EE.UU. goza de tanto  apoyo en todo el mundo?
Algunos comentarios fueron los siguientes:
  • “La política de EE.UU. hacia Cuba hasta ahora no ha tenido ningún resultado y sin embargo nos quedamos atascados en la retórica de la guerra fría”.
  • “¿Tienen ya el apoyo de otros congresistas? Luego podemos discutir con ellos lo que podemos hacer por aquí”.
  • “En un año electoral, no vamos a poder hacer mucho”;
  • “Los cubanos tienen la sensación de que son tratados de manera diferente a otros, y tienen básicamente razón. Eso debe cambiar. Nuestra política hacia Cuba se mantuvo estancada en la Edad Media”;
  • “Céntrense en lo humanitario y en el hecho de que el caso de los Cinco Cubanos es un obstáculo para cualquier progreso en las relaciones Estados Unidos-Cuba”;
  • “Estamos tan frustrados como ustedes acerca de esto”;
  • “Felicitaciones por su iniciativa y que bien que son numerosos, porque ’se necesita un ejército para liberar a los Cinco’”;
  • “En principio es posible hacer un proyecto de ley para la liberación de Cinco. ¿Pero cuándo llegaremos a esa situación ideal? “;
  • “Podríamos, con algunos miembros del Congreso enviar una carta al Presidente Obama pidiéndole que libere a los Cinco por razones humanitarias. Averiguaremos cuál de los congresistas le gustaría tomar la iniciativa “;
  • “La prohibición de viajar a Cuba de ciudadanos estadounidenses es una tontería que no conduce a nada”;
  • “He visitado La Habana, y cuando salí me sentí como que había sido cubana en una vida anterior.”
Logramos visitar nada menos que 19 de los 100 senadores, un éxito inesperado. Visitamos también a unos 20 congresistas y entregamos a otros abundante información sobre los Cinco. A veces nos recibieron en oficinas elegantes, con otros sólo hubo tiempo para una breve reunión informativa en los pasillos, ¡lobby de verdad!
Una cosa es cierta: nuestro cabildeo fue un éxito inesperado que nos alentó mucho. Puedo asegurarles que el fantasma de la justicia seguirá caminando en esa dirección, aunque los grandes medios quieran omitirlo, con o sin elecciones.
*Katrien Demuynck es Coordinadora de la campaña europea por la libertad de los Cinco.
Logramos visitar nada menos que 19 de los 100 senadores, un éxito.
Logramos visitar nada menos que 19 de los 100 senadores, un éxito.
 Foto: Marco Papacci
"La política de EE.UU. hacia Cuba hasta ahora no ha tenido ningún resultado y sin embargo nos quedamos atascados en la retórica de la guerra fría". Foto: Bill Hackwell
"La política de EE.UU. hacia Cuba hasta ahora no ha tenido ningún
 resultado y sin embargo nos quedamos atascados en la retórica de la
 guerra fría". Foto: Katrien Demuynck

jueves, 19 de abril de 2012

¡Bravo por Cristina!

(Tomado de La Pupila Insomne)

Ángel Guerra Cabrera
Cristina Fernández durante el anuncio de nacionalización
La decisión de nacionalizar el petróleo tomada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner es un paso trascendental en la conquista de la segunda independencia de Argentina y de toda América Latina. El hidrocarburo fue controlado por el Estado desde el primer gobierno de Hipólito Irigoyen hasta su privatización por el ultraneoliberal Carlos Ménem(1992).
 El decreto enviado al Congreso por Cristina, cuya aprobación contará con importantes votos opositores,  expropia casi la totalidad de las acciones de la nominalmente española Repsol en Yacimientos Petrolíferos Fiscales(YPF) –el 51 por ciento-, declara de “interés público” el logro del “autoabastecimiento de la producción de hidrocarburos y también las tareas “de explotación, industrialización, transporte y comercialización”.  Asienta legalmente el fin de la primacía del capital sobre un recurso cuyo carácter  finito, de seguridad nacional y objeto de desaforada  especulación, así como su condición de palanca de desarrollo, exige como ninguno quedar bajo la total rectoría del Estado. YPF, fundada en 1922 por el legendario general Enrique Mosconi, su arquitecto y director durante ocho años, fue una entidad pública por la que los argentinos sintieron siempre un enorme orgullo, no sólo por su abastecimiento del mercado nacional sino su ostensible contribución al desarrollo económico y social y su condición de símbolo de soberanía.
Conviene recordar que las empresas de origen español han hecho su agosto en América Latina durante las décadas neoliberales mediante corruptos contubernios con personeros de los gobiernos que abierta, o solapadamente, han entregado sus bienes públicos y recursos naturales a la voracidad de aquellas. Algunas han comprado a precio de ganga para rápidamente convertirse en boyantes transnacionales como es el caso de Repsol, que debe su trasformación en gran empresa al saqueo de Argentina, o de los bancos BBV o Santander, cuyas utilidades dependen de sus filiales en la región.
El gobierno argentino responsabiliza a Repsol  con la caída de 54 y 97 por ciento respectivamente de la producción de crudo y gas entre 1998 y 2011, como resultado de su política de explotación máxima de los pozos ya existentes cuando se privatizó YPF.  Repsol-YPF apenas invirtió en todo ese tiempo en la exploración y desarrollo de nuevos yacimientos e infraestructura pues remesaba a su casa matriz el grueso de los beneficios(13 426 millones de dólares) y seguía una arbitraria política de precios, altamente lesiva para la economía argentina. Reconvenida por Buenos Aires anteriormente, la gota que colmó la copa fue la factura de combustibles que por valor de 9 397 millones de dólares se vio obligado a importar el país austral en 2011, una grave amenaza para su balanza comercial. Con el alto crecimiento del PIB que ha mantenido nueve años y en medio de la profunda crisis energética y de la economía capitalista mundial, para Argentina es indispensable asegurar el autoabastecimiento e incluso la exportación de combustible, como argumenta el decreto. Cristina ha señalado que la medida forma parte de la integración y seguridad energética suramericana, que se sella, dijo, con el ingreso de Venezuela al Mercosur.
La iniciativa prevé el fomento de la inversión extranjera privada en el sector energético y las alianzas con empresa públicas de otros países. Es totalmente falso que ahuyentará de Argentina a los inversionistas como arguyen los neoliberales. Existe un enorme  interés del capital internacional por asociarse con el país rioplatense, cuyas reservas de crudo no tradicional se calculan en 116 millones de barriles.
Argentina ha dicho que pagará a Repsol según sus leyes pero la transnacional exige una cantidad desmesurada que ya Buenos Aires ha rechazado.  El gobierno de Rajoy, en una trasnochada actitud colonialista no ha cesado de lanzar amenazas contra la Casa Rosada. En lugar de hacer algo por mejorar la dramática situación de los españoles –que comienzan a emigrar a Argentina-, continúa hundiéndolos en una insondable catástrofe social. Pero eso sí, defiende a una empresa connotada evasora fiscal en  España con mayoría de capital no español, que en nada beneficia a los habitantes del reino. Mientras Brasil, Venezuela, Uruguay y Bolivia han expresado su solidaridad con Argentina -como lo harán otros  gobiernos y los pueblos de nuestra América- Washington se une a las derechas hispanoamericanas en la defensa de Repsol. ¿Por qué será?

miércoles, 18 de abril de 2012

“Salvados” en La Habana para tontos en Madrid

José Manzaneda*
A pesar del sonoro disparate de un joven en La Habana -la acusación de que el Gobierno cubano “desaparece” personas, al estilo de las dictaduras militares del Cono Sur- esta persona era presentada, en la página web del programa “Salvados” del canal español La Sexta, como “Un indignado en la Plaza de la Revolución de La Habana”. ¿Fue puesto por la televisora, o por quién?
¿Por qué tienes miedo?
Porque a lo mejor me desaparecen.
- ¿Cómo que te desaparecen?
- Eso es lo que se dice por ahí, que desaparecen a la gente.
- Pero esto lo estamos grabando para una televisión española…
- Que me desaparezcan… hay que enfrentar…
Así se expresaba un joven cubano contra el Gobierno de su país, ante la cámara del programa “Salvados”, de la cadena española “La Sexta”, cuyo equipo viajó a Cuba para reflejar los cambios económicos en el país (1).
A pesar del sonoro disparate -la acusación de que el Gobierno cubano “desaparece” personas, al estilo de las dictaduras militares del Cono Sur- esta persona era presentada, en la página web del programa, como “Un indignado en la Plaza de la Revolución de La Habana” (2). Una retorcida y ofensiva comparación con las miles de personas participantes en el movimiento de “Los indignados”, que en varios países protestan contra los abusos del sistema capitalista.
Y es que ése era, precisamente, el mensaje del citado programa: la supuesta adopción de medidas “capitalistas” en Cuba. Su título, de hecho, “Recortando la Revolución”, es una alusión a los recortes del gasto social en los países capitalistas de Europa. En el programa, por ejemplo, se hace una comparación un tanto desubicada entre los recortes del gasto social –en educación, salud, cultura o asistencia social- en ricas economías capitalistas, con el recorte del aparato burocrático estatal cubano, cuyo aligeramiento, en cualquier caso, va de la mano de la reubicación laboral de los trabajadores y de la creación de empleos alternativos. “¿Y ahora (en Cuba) qué va a haber que hacer, recortes como en España, en la salud y en la educación? (…) Vengo de un país capitalista donde nos están diciendo lo mismo…” –comenta el presentador a un entrevistado-.
En la propia web del programa, se lee que “algunas de (las medidas en Cuba) son abiertamente capitalistas, como el permiso para abrir negocios privados o la compraventa de casas y coches”. Todo ello sin explicar, por ejemplo, que el grueso de la economía cubana sigue en manos del Estado, o que los negocios particulares –a los que no se permite la acumulación de tipo capitalista- no son un actor económico central, sino complementario a las empresas públicas.
Un segundo mensaje del programa es el de la supuesta falta de democracia y libertad en la Isla, algo que lleva al presentador a hacer comentarios un tanto inverosímiles: “Si aquí (en Cuba) el Gobierno toma unas medidas de austeridad con las que la población no está muy de acuerdo, no se monta ninguna movilización, pero igual (sí que) habría ganas de montarla…”
Es decir, el presentador, el conocido “Follonero”, llega al absurdo de llamar “medidas de austeridad del Gobierno con las que la población no está muy de acuerdo” a los cambios económicos propuestos y debatidos por el propio pueblo, en centenares de miles de asambleas (3). Posiblemente, la audiencia de La Sexta, compuesta en gran parte por población joven desocupada o subempleada, estaría más interesada en conocer cómo es posible lograr, en un país, la participación de casi 9 millones de personas en la discusión de los cambios necesarios en la economía. Pero esto quizá sería como reconocer que Cuba está en condiciones de dar más lecciones de democracia que las que pueda recibir de Europa.
En el programa, que fue rodado en los días previos a la visita del Papa a la Isla, también se habló de libertad religiosa, repitiendo el viejo mito de la supuesta persecución, años atrás, de las prácticas religiosas: “¿Era un imposible que en una isla como Cuba, donde el cristianismo, el catolicismo, fue perseguido, llegasen Vds. a este punto de aceptación por parte del régimen?” –pregunta el presentador al párroco de Santa Rita  –curiosamente, la iglesia que da espacio de reunión a las llamadas Damas de Blanco-.
En el programa, nadie explica que el pasado enfrentamiento entre la Revolución cubana y la Iglesia católica fue consecuencia del respaldo de ésta última a las élites económicas del país y de su complicidad con la derrocada dictadura de Batista. A pesar de ello, en Cuba siempre existió libertad de culto, y el resto de iglesias han tenido, en cualquier caso, una relación normalizada con el Gobierno de la Isla.
El programa, de hecho, refleja cuál es el concepto de libertad religiosa que reivindica hoy la jerarquía católica cubana, más cercano al control de espacios en educación y medios de comunicación que, hoy por hoy, chocan con los principios de igualdad, propiedad pública y laicidad que ampara la Constitución del país. El mencionado párroco, José Félix Pérez, señalaba estas prioridades: “El acceso a los medios de comunicación está muy regulado todavía, la presencia de la Iglesia en el ámbito educativo también…”
“Salvados”, del canal La Sexta, dio además un nuevo espaldarazo propagandístico a las llamadas Damas de Blanco, cuya líder Berta Soler se negaba a condenar el bloqueo económico de Estados Unidos contra su propio pueblo. Su repulsa, evidentemente, supondría la pérdida del respaldo económico de sus “hermanos” de la extrema derecha de Miami, a su vez sostenido con fondos gubernamentales norteamericanos. “Estamos muy agradecidas de los hermanos exiliados cubanos”, decía Soler a la cámara de La Sexta. Curiosamente, la razón para no denunciar el bloqueo es que éste “es un asunto político”, en el que las Damas de Blanco no entran. “¿Protestarían también en contra del bloqueo de EEUU contra Cuba desde hace más de 50 años?” –pregunta el presentador-. “Las Damas de Blanco –responde Berta Soler- no hablamos de política, las Damas de Blanco no decimos con el bloqueo (sic), sí le digo que el bloqueo que hay es el bloqueo interno en Cuba”.
El carácter “apolítico” de las llamadas Damas de Blanco se hacía evidente en las declaraciones a cámara de varias de ellas: “Tengo muchos deseos de vivir en un país libre y que en Cuba reine la democracia, con elecciones libres y pluripartidistas” –afirmaba otra del grupo-. “Y esta democracia que estamos buscando, y la libertad que estamos buscando para el pueblo de Cuba, este grupo de mujeres y un grupo de hombres las vamos a buscar (sic)” –gritaba a la cámara la portavoz del grupo-.
Pero regresemos al personaje del comienzo, el “indignado” de la Plaza de la Revolución. Sus acusaciones contra el Gobierno cubano son tan burdas que sorprenden al propio Jordi Évole, el Follonero, que le replica: “¿Cómo es que no ha venido ningún policía, si nos han visto aquí, grabándote? Viéndote la camiseta que llevas verán que muy contento con lo que pasa no puedes estar…”
En su cuenta twitter, este presentador reconocía que aquel joven dijo “unas cosas que yo pensaba que no se podían decir en Cuba…”, a la vez que reconocía que en la Isla no estuvieron “sujetos a ningún tipo de censura ni de control”.
El Follonero juraba, además, que aquella persona no había sido puesta a propósito por el programa. Sin embargo, aunque no dudamos de su palabra, ¿fue realmente fortuita la aparición de aquella persona ante las cámaras de La Sexta? Viendo otras imágenes, también de televisión, tomadas apenas una semana después, se podría deducir que no. En ellas, se ve a la misma persona, ahora en declaraciones –por supuesto, también contra el Gobierno cubano- a otro medio internacional, el canal de Miami Univisión, sobre la visita del Papa a la Isla.
Y es que, en La Habana, pintorescos perseguidores de medios de comunicación extranjeros, cuyo objetivo es acceder a los jugosos “fondos para la democracia en Cuba” o, sencillamente, construir un expediente de opositor político que les garantice una visa para emigrar a EEUU, se cuentan hoy por centenares. 
(Tomado de La Pupila Insomne)
 (Publicado en Cubainformación)
*Coordinador de Cubainformación.

Mensaje de René González al pueblo de Cuba

14 de abril de 2012
“Año 53 de la Revolución”
 

Mensaje a mi pueblo:
 

Queridos compatriotas:
 

De regreso al mundo del absurdo tras una muy breve visita a la patria que ha suscitado en algunos las más diversas elucubraciones -muchas de un nivel de insania que sólo los detractores de nuestra sociedad pueden ejercitar- es tiempo de saldar una deuda con nuestro pueblo a través de estas palabras. No van dirigidas a quienes esperaban criticarnos anticipando que mi estancia en Cuba se convirtiera en un acto político y ahora lo hacen porque resultó en un ejemplo de discreción; ni a los que auguraban que no regresaría y ahora se buscan las más disímiles racionalizaciones porque lo hice. Se trata del elemental deber ante un pueblo que recibió como suyo el alivio que significó este paréntesis, muchos de cuyos hijos en el mejor espíritu solidario y generoso esperaban seguir mi visita. Sólo a estos últimos las debo.
Como bien se informó la solicitud de mi viaje a Cuba tuvo un carácter humanitario en el marco de la letra y el espíritu de la figura jurídica de libertad supervisada. No se trató ni de un favor ni de una demanda política, sino de una situación prevista por las leyes y cuya solución fue tramitada en el más estricto apego a las mismas. En el mismo ánimo de respeto a la legalidad que nos ha guiado desde el principio de este proceso era imprescindible que no convirtiéramos mi estancia en la patria en algo que no se ajustara a la naturaleza de tal solicitud. En ello iba nuestra palabra y se ponía en juego el espacio moral que durante estos años hemos conquistado, los Cinco, en esta historia.
De lo anterior se desprende la poca exposición que se dio a la visita, y que puede haber parecido sorprendente para algunos. Estamos seguros de que esta explicación será comprendida por todos los que nos quieren, y que veían en mi estancia la posibilidad de algunas demostraciones públicas de regocijo y alegría. Las limitaciones que impuso la naturaleza de mi viaje hicieron esto imposible, más allá de lo que se pudo propiciar espontáneamente en algunos lugares en que mi presencia era ineludible por razones de obligado agradecimiento o pasadas vivencias; añadidas las restricciones de tiempo dadas por el encuentro con mi familia y el compartir con mi hermano enfermo; motivo directo de mi viaje.
De mis breves andares por nuestras calles y del contacto espontáneo con parte de nuestro pueblo me traigo recuerdos imborrables, que me sirven de inspiración y me dan fuerzas. De cubanos de todas las procedencias recibí en estos días un cariño fluido, sincero, respetuoso de la condición de mi visita y de la discreción que requería, expresado en todas las maneras posibles. Sé que a través de cada uno de esos compatriotas me estaba llegando el afecto de los millones que hubieran querido estar al tanto de nuestra estancia. A todos -tanto los que me privilegiaron con su contacto como los que no- les quiero expresar mi profundo agradecimiento ya sea por sus muestras de generoso respeto como por sus expresiones de solidaridad y buenos deseos para con mi hermano.
De regreso al mundo del absurdo me dispongo a seguir en esta larga batalla porque se nos haga justicia. Era imprescindible que mi conducta en Cuba fuera de extrema moderación. Era impensable que no regresara. Me traigo en el corazón las intensas vivencias de estos hermosos catorce días junto a mi pueblo, con el que algún día celebraremos el regreso de los Cinco.
Por lo pronto a todos, en nombre de mi familia y en el propio, llegue nuestro más profundo agradecimiento.
Y en nombre de los Cinco, les reitero que no les fallaremos y seremos siempre dignos de ustedes.
Un fuerte abrazo.


René González Schwerert


(Tomado de La Isla Desconocida)

Declaración sobre la Cumbre de las Américas: De Cuba, nos ocupamos los cubanos

(Tomado del periódico Granma) 
Declaración del gobierno revolucionario: Por la segunda independencia
En Colombia, Cartagena de Indias, quedó demostrado que hay un abismo creciente entre “Nuestra América” martiana y “el Norte revuelto y brutal que nos desprecia”.
Allí se produjo una rebelión de la América Latina y el Caribe contra la imposición de “un gobierno y medio“, que ejercía un veto imperial a los párrafos del proyecto de Declaración Final de la llamada Cumbre de las Américas que reclamaban el cese del bloqueo y la exclusión de Cuba de los eventos hemisféricos.
Desde la anterior Cumbre del 2009 se disiparon las ilusiones sobre la política del presidente Obama, se abrió una brecha entre sus discursos y sus actos, no hubo mayor cambio en la política hacia América Latina y el Caribe, el bloqueo a Cuba continuó e, incluso, se endureció en el sector financiero, pese a la condena internacional y el voto abrumador de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el objetivo de “provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno” lo que ahora se conoce como “cambio de régimen”.
El ALBA se reunió el 4 de febrero pasado, en Caracas, en ocasión de conmemorar la heroica Rebelión Cívico-Militar de 1992, adoptó una Declaración sobre la Soberanía Argentina de las Malvinas, otra sobre el bloqueo y consideró injusta e inaceptable la imposición de la exclusión de Cuba de estos eventos. El presidente Correa afirmó resueltamente que de no resolverse esta cuestión, Ecuador no asistiría a la Cumbre de Cartagena, lo que sacudió a la región. Esa valiente posición fue el preludio de lo ocurrido.
El presidente Raúl Castro Ruz dijo allí: “Yo quiero agradecer a Ustedes, presidente Correa, a Evo y a todos Ustedes estos planteamientos… Es un tema de vital importancia, tienen toda la razón. Nosotros jamás hemos reclamado que se tome una medida como esa, pero no por eso vamos a dejar de apoyar esta que consideramos muy justa”.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien nos visitó, de manera respetuosa, y recibió como respuesta del presidente Raúl Castro Ruz que Cuba, en caso de ser invitada a la Cumbre, asistiría, como siempre, con todo respeto, apego a los principios y a la verdad, tuvo el mérito de introducir directamente el tema del bloqueo y la exclusión de Cuba.
El presidente Evo Morales, que había sido el primero en cuestionar dicha Cumbre en la reunión de febrero del ALBA en Caracas, dio la batalla en Cartagena y afirmó “estamos en una etapa de desintegración. No es posible que un país pueda vetar la presencia de Cuba, por tanto, no hay integración y con la ausencia de Ecuador, como una ausencia justa en protesta al veto de Estados Unidos hacia Cuba, ¿de qué integración podemos hablar?”.
El presidente Chávez, el 13 de abril pasado, exclamó “ahora, en verdad, si estos dos gobiernos, Estados Unidos y Canadá, se niegan a discutir temas tan profundamente consustanciados con el ser de la América Latina y el Caribe, como el tema de Cuba, de la hermana Cuba, de la solidaria Cuba, o el tema de las Islas Malvinas, ¿para qué más Cumbres de las Américas entonces?; habría que acabar con esas Cumbres. Antes, había escrito: “Clamamos, igualmente, por el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la hermana República de Cuba: bloqueo que, desde hace más de 50 años, ejerce el imperio, con crueldad y sevicia, contra el heroico pueblo de José Martí”.
Daniel Ortega, en masivo y juvenil acto de solidaridad con Cuba, el 14 de abril, en Managua planteó: “yo creo que es el momento del gobierno de los Estados Unidos para escuchar a todas las naciones latinoamericanas de las más diversas ideologías, de los más diversos pensamientos políticos; desde los pensamientos más conservadores hasta los pensamientos más revolucionarios, pero ahí están todos coincidiendo en que Cuba tiene que estar presente en estas reuniones o no habrá próximas Cumbres llamadas o mal llamadas de las Américas”.
Resultó impresionante la sólida postura unitaria de Nuestra América en torno al bloqueo, la exclusión de Cuba y a las Malvinas. Fue esencial la firmeza y la dignidad de la Presidenta de Argentina en la defensa enérgica de esas causas.
Nos sentimos orgullosos cuando la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff defendió con serena dignidad ante Obama, que la Patria Grande solo puede ser tratada como igual y confirmó la postura común en apoyo a Argentina y a Cuba.
Los líderes de los países del Caribe mostraron la solidez de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y que esta y la América Latina son igualmente indivisibles. Su defensa de la soberanía argentina de las Malvinas y su tradicional y categórico respaldo a Cuba fue trascendental.
Las fuerzas de izquierda, los movimientos populares, las organizaciones sindicales, juveniles y estudiantiles, las organizaciones no gubernamentales reunidas todas en el Congreso de los Pueblos, en Cartagena, expresaron emotiva solidaridad con Cuba. La Reunión Interparlamentaria de las Américas adoptó una condena a la exclusión y el bloqueo a nuestro país.
Estados Unidos subestimó que el 2 de diciembre del 2011, en Caracas, en el Bicentenario de la Independencia, bajo el liderazgo de Chávez, en el 55 aniversario del Desembarco del Granma, había nacido la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), lo que el líder de la Revolución Fidel Castro Ruz anticipó en febrero del 2010, al escribir que “ningún otro hecho institucional de nuestro hemisferio, durante el último siglo, refleja similar trascendencia”.
Cuando se eligió en esa primera Cumbre a Cuba, como Presidente de la CELAC en el 2013, el General de Ejército Raúl Castro Ruz declaró: “con las decisiones que aquí adoptamos y con el trabajo conjunto de los últimos tres años, reivindicamos más de dos siglos de luchas y esperanzas. Llegar tan lejos nos ha costado esfuerzo, pero también sangre y sacrificio. Las metrópolis coloniales de antaño y las potencias imperiales de hoy han sido enemigas de este empeño”.
Obama tampoco parece entender el significado de la victoria bolivariana del 13 de abril del 2002 ni de que, precisamente ahora, se cumplen diez años del golpe de estado organizado por su predecesor, con el apoyo de la OEA y del gobierno español de Aznar, contra el presidente Hugo Chávez, con el que se pretendió aniquilar a la Revolución Bolivariana y asesinar a su líder. Como le recordó el canciller venezolano Nicolás Maduro, mirándole a los ojos, en memorable discurso en la Cumbre de Cartagena, el gobierno norteamericano persiste en la conducta de intervenir en los asuntos internos de Venezuela y de apoyar a los golpistas convertidos ahora en candidatos electorales.
El presidente Obama debería percatarse de que la Cumbre de Cartagena no fue propicia para aconsejar democracia a Cuba. Menos si quien pretendió hacerlo estuvo allí totalmente aislado, obligado a ejercer un veto imperial por falta de ideas y de autoridad política y moral; se dedica a la demagogia, en camino a unas elecciones escabrosas. Mejor, debiera ocuparse de sus guerras, crisis y politiquería, que de Cuba, nos ocupamos los cubanos.
Estados Unidos nunca quiso debatir acerca de las terribles consecuencias para América Latina y el Caribe del neoliberalismo ni sobre los inmigrantes en Estados Unidos y Europa separados de sus familias, retornados cruelmente o asesinados en muros como el del Río Bravo. Tampoco aceptó jamás hablar de los pobres que son la mitad de la Humanidad.
El imperio y las otrora metrópolis coloniales no escuchan a los “indignados”, a sus ciudadanos y minorías que viven en la pobreza en esas sociedades opulentas, mientras salvan con sumas exorbitantes a banqueros corruptos y a especuladores. En la superpotencia, el 10% de las familias controlan el 80% de la riqueza. Esos recursos son suficientes para resolver los problemas del planeta.
Lo nuevo en Cartagena es que buena parte de los gobiernos, con naturales diferencias y distintos enfoques, demandaron un modelo alternativo que privilegie la solidaridad y la complementariedad frente a la competencia fundada en el egoísmo; procure la armonía con la naturaleza y no el saqueo de los recursos naturales ni el consumismo desenfrenado. Pidieron que se asegure la diversidad cultural y no la imposición de valores y estilos de vida ajenos a nuestros pueblos; que se consolide la paz y se rechacen las guerras y la militarización.
Hicieron un llamado a recuperar la condición humana de nuestras sociedades y a construir un mundo donde se reconozca y respete la pluralidad de ideas y modelos, la participación democrática de la sociedad en los asuntos de gobierno, incluida la consulta de las políticas económicas y monetarias; se combatan el analfabetismo, la mortalidad infantil y materna, las enfermedades curables. Se reclamó el acceso tanto a la información libre y veraz como al agua potable; se reconoció la exclusión social y que los derechos humanos son para el ejercicio de todos y no para usarlos como arma política de los poderosos.
El gobierno de Estados Unidos esta vez tuvo que escuchar, no una voz casi única como fue durante décadas, ni una escasa minoría hasta hace poco. Ahora, fueron mayoría los pueblos que hablaron en la Cumbre por boca de sus Presidentes y Jefes de Delegaciones para dar este debate imprescindible, o a través de la actitud de los que no fueron. La Cumbre tuvo que ser censurada porque el imperio escucha con oídos sordos.
En Cartagena, quedó al desnudo la Doctrina Monroe de “América para los(norte) americanos”. Como si nadie recordara el engaño de la Alianza Para el Progreso, en 1961, y de la Iniciativa Para las Américas o ALCA, en 1994; han querido timarnos ahora con la “Alianza Igualitaria”.
Como predijo, en un evento internacional en la misma Cartagena, el 14 de junio de 1994, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz las llamadas Cumbres de las Américas sólo han beneficiado al Norte.
José Martí, cuando juzgó una reunión similar, en Washington, hace 105 años, escribió: “después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia”.

Durante el propio evento, el ALBA hizo oficial y público que, sin un cambio radical de la naturaleza de estas Cumbres, no asistirá más. Otros líderes continentales, también lo han advertido.
De la OEA, ese cadáver insepulto, ni hay que hablar.
A la República Argentina le asiste el derecho inalienable de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Cuba recuerda que la Patria Grande no estará completa hasta que el hermano pueblo puertorriqueño ejerza su derecho inalienable a la autodeterminación y Puerto Rico, esa nación latinoamericana y caribeña, sometida por Estados Unidos al colonialismo, alcance su plena independencia.
Con un sólido consenso de soberanía regional y defensa de nuestra cultura, dentro de nuestra rica diversidad; con casi 600 millones de habitantes; con enormes recursos naturales; Nuestra América tiene una oportunidad para resolver los graves problemas de extrema desigualdad en la distribución de la riqueza y puede, con su fuerza ya evidente, contribuir al “equilibrio del mundo”, a la defensa de la paz y a la preservación de la especie humana.
Para ello, frente a los intentos de dividirnos y descarrilarnos que otra vez vendrán, necesitará mantenerse unida.
Nadie olvide en el Norte, que hace 51 años, el pueblo cubano defendía ya, a estas mismas horas, una Revolución Socialista en las arenas ensangrentadas de Playa Girón, y que, desde entonces, “todos los pueblos de América fueron un poco más libres”.
 La Habana, 18 de abril del 2012

martes, 17 de abril de 2012

Demanda Parlamento nicaragüense libertad para cubanos antiterroristas
  
Demanda Parlamento nicaragüense libertad para cubanos antiterroristasManagua, 17 abr (PL) El Parlamento nicaragüense aprobó hoy una resolución que demanda al gobierno de Washington la libertad para cincos antiterroristas cubanos detenidos en Estados Unidos desde 1998.

  De acuerdo con el decreto leído por la primera secretaria de la Asamblea Nacional, Alba Palacios, la exigencia cumple el propósito de enmendar una injusticia y posibilitar el regreso inmediato a Cuba de Fernando González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y René González.

La junta directiva del Parlamento deberá enviar esta declaración al Comité Internacional por la libertad de los cinco, así como al Congreso y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por medio de la embajada de ese país en Nicaragua, expresa uno de los puntos.

El diputado Carlos Emilio López recordó que la actual declaratoria es una reiteración de la aprobada el pasado año con la misma solicitud de que Obama deje en libertad inmediata a los cubanos.

La Asamblea Nacional nicaragüense retomó el tema en apoyo a una campaña internacional de solidaridad que se realiza por estos días con los Cinco, como se les conoce internacionalmente, en la cual participan prestigiosos intelectuales y figuras de la política internacional y los derechos humanos, fundamentó.

Más de dos mil organizaciones en 148 países están demandando lo mismo, un grupo importante de Premios Nobel de la Paz y organismos de Derechos Humanos, sostuvo.

Mientras la diputada Xochilt Ocampo alegó que para hablar de Cuba se necesita respeto y dignidad y expuso algunas de las manipulaciones usadas en los tribunales donde se condenó a los cinco luchadores hace 13 años.

¿Cómo podemos hablar de justicia en Estados Unidos con este caso ejemplar que ha movilizado la solidaridad en todo el mundo?, cuestionó la miembro de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

También denunció las torturas que han padecido en prisiones de máxima seguridad, sin visitas o comunicación con sus madres, esposas e hijos, y aclaró que la misión de esta cinco personas había sido la de luchar en contra del terrorismo dentro del verdadero país terrorista.

Aunque René González fue excarcelado el 7 de octubre último, ahora enfrenta la condena adicional de tener que permanecer en la ciudad estadounidense de Miami durante tres años bajo libertad supervisada.

rmh/msm

Nacen bebés en Iraq sin cerebro debido a bombas químicas de EEUU

(Tomado de Cubadebate)
Niño con leucemia en Iraq. Foto: Uruknet.de
Niño con leucemia en Iraq. Foto: Uruknet.de
“Las familias entierran a los recién nacidos apenas mueren y sin decirlo a nadie. Esto les produce una enorme vergüenza” Nadim Al Hadidi, médico del hospital de Faluya, explica por qué es imposible elaborar un censo de bebés con malformaciones congénitas en esta central ciudad iraquí.
Aquí son demasiados. “Tan solo en enero registramos 672 casos, pero sabemos que son muchos más”, dijo Hadidi, responsable de prensa del centro, apoyándose en una elocuente muestra de fotografías que exponía en un proyector.
Asimismo expresó que Faluya es hoy uno de los lugares del mundo donde más niños nacen sin cerebro, sin ojos o con los intestinos fuera de la cobertura abdominal. Esa imaginería del horror es ya seña de identidad local.
Mientras resulta difícil mantener la vista sobre las fotografías, la gente local asegura que señalarían a los responsables con los ojos cerrados.
“En 2004 los estadounidenses probaron todo tipo de sustancias químicas y explosivos: bombas termobáricas, fósforo blanco, uranio empobrecido… ¡Nosotros no hemos sido más que ratones de laboratorio!”, se quejó Hadidi a IPS tras apagar el proyector.
En los meses que siguieron a la invasión estadounidense de Iraq, en marzo de 2003, las manifestaciones contra la ocupación y los desafíos a los toques de queda se encadenaban a diario en Faluya, esta ciudad de 350.000 habitantes situada 65 kilómetros al oeste de Bagdad.
El 31 de marzo de 2004, dieron la vuelta al mundo las imágenes de los cuerpos mutilados de cuatro mercenarios de la empresa militar privada Blackwater -ahora rebautizada como Academi- colgando de un puente sobre el río Éufrates.
La población en su conjunto no tardó en pagar las consecuencias de esta acción, reivindicada por la red extremista islámica Al Qaeda. Así comenzó la Operación Furia Fantasma, la mayor batalla urbana desde la de Hue (Vietnam, 1968), según el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
La primera ofensiva fue en abril de 2004, la peor, en noviembre de ese mismo año. Los violentos registros casa por casa dieron paso a intensos bombardeos nocturnos.
Los estadounidenses aseguraron que habían utilizado fósforo blanco “para iluminar objetivos durante la noche”, hasta que un grupo de periodistas italianos demostró que aquella no fue sino otra más de las armas prohibidas usadas contra la población civil.

Primera Cumbre de las guayaberas y última de las guayabas


Iroel Sánchez

VI Cumbre de las Américas
Con ironía, el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, se había referido a la llamada “Cumbre de las Américas como “Cumbre de las guayaberas” para aludir al protagonismo que tendría la isla caribeña en la reunión de jefes de estado del continente a pesar del empeño norteamericano en excluirla de la cita. Tal vez, tratando de evitar darle la razón y conjurar el pronóstico, el presidente estadounidense, Barack Obama, no hizo uso de la prenda típica de la vestimenta cubana pero lo que no pudo impedir es que estas reuniones dejaran de ser de las guayabas -metáfora utilizada por los cubanos para aludir a la mentira-, y las verdades incómodas para Estados Unidos se abrieran paso con una fuerza inusitada ante sus propios ojos.
La necesidad, en que se vio el presidente colombiano Juan Manuel Santos, de explicar al finalizar la “Cumbre” de que esta no fue un fracaso pareciera generada por  la percepción que han tenido muchos de que sí lo ha sido. Al menos para los promotores de este tipo de reuniones -Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA)- la derrota no pudo ser mayor. Luego de más de cincuenta años de presiones norteamericanas por aislar a Cuba, América Latina en pleno plantó cara a Washington contra la exclusión de la Isla y expresó de manera unánime ante el presidente de EE.UU. su condena al bloqueo que el país más poderoso del mundo aplica a la Isla.
Como era previsible, el presidente de Estados Unidos tuvo que escuchar los desacuerdos con su política hacia Cuba, además de los reclamos contra la práctica colonial de su aliado británico en las Islas Malvinas y el cuestionamiento de su estrategia antidrogas en la región, que le hacían no colegas genuflexos sino líderes auténticos que, como la mandataria brasileña Dilma Rouseff, le explicitaron que sólo aceptan ser tratados como iguales.
La decisión de los organizadores de cortar la anunciada transmisión televisiva de los discursos presidenciales expresó con claridad una situación que se había salido de control y que el presidente boliviano Evo Morales describió como una rebelión. Si en la Cumbre del año 2009, en Trinidad y Tobago, Barack Obama había podido escapar al futuro haciendo promesas de una “nueva relación” con América Latina y una “nueva dirección” para su política hacia Cuba, esta vez del reclamo se pasó a los hechos con el anuncio de los países integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) de que no regresarán a otra Cumbre sin la Isla, acompañado por los pronunciamientos de otras naciones de la región en el mismo sentido. La ausencia en Cartagena de Indias de tres presidentes: el ecuatoriano Rafael Correa, el venezolano Hugo Chávez y el nicaragüense Daniel Ortega, es sólo el preludio de lo que pudiera ocurrir dentro de tres años en Panamá si EE.UU. no modifica su posición ante lo que ha devenido el tema crucial de su relación con Latinoamérica: la obsesión en excluir y bloquear a Cuba.
Un Barack Obama en año electoral, sólo pendiente de las encuestas para su reelección y cuidadoso de no disgustar al extremismo de Miami, no tuvo la inteligencia ni la audacia para convertir la cita de Colombia en una plataforma de cara al creciente y cada más influyente electorado hispano en Estados Unidos más allá de la ultraderecha cubanoamericana asentada en el Sur de la Florida.
Hasta en lo simbólico el paso de Barack Obama por Cartagena de Indias dejó una mala imagen. Precedido por el retorno a territorio norteamericano de varios agentes de su servicio secreto que llegaron a la ciudad caribeña en plan Berlusconi -una muestra de cómo norteamericanos cercanos a la Casa Blanca siguen viendo a Latinoamérica-, quizás la imagen más difundida del paso de su delegación por tierras colombianas ha sido la de la Secretaria de Estado Hillary Clinton bailando en un club de música cubana con el nombre de “Havana”. Como si fuera necesario ilustrar aún mejor que fue la excluida Cuba -el país que EE.UU. se ha empeñado en maldecir porque hace cincuenta años dejó de ser su prostíbulo- la que impuso a la diplomacia norteamericana el ritmo de lo que ocurrió en Cartagena. (publicado en CubAhora)