jueves, 22 de marzo de 2012

Benedicto XVI y la histeria contrarrevolucionaria

Ángel Guerra Cabrera
Desde la visita del Papa Juan Pablo II en 1998 las relaciones entre el estado cubano y la Iglesia católica se han venido fortaleciendo.
Desde la visita del papa Juan Pablo II a Cuba(1998)   las relaciones entre la iglesia Católica y el gobierno han experimentado una mejoría sustancial y constante. Por sobre desencuentros anteriores, principalmente cuando en los sesentas una generación de pastores  se alió mayoritariamente a la contrarrevolución,   ambos han construido relaciones de respeto y confianza durante más de una década. Ellas propiciaron un diálogo fluido, representado paradigmáticamente por el intercambio entre el presidente Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana. La buena voluntad mostrado por Ortega en Julio de 2010 al coadyuvar con el gobierno cubano –junto al  entonces canciller español Miguel Ángel Moratinos- en la liberación de 52 presos contrarrevolucionarios parecen haberlo cimentado notablemente.
En este contexto se inserta la próxima visita a Cuba, de Benedicto XVI, sucesor de Juan Pablo II, quien partirá en la mañana del lunes 26 a Santiago de Cuba, en cuanto se despida de México. El viaje es el primero de este papa a naciones hispanoparlantes de América Latina. Anteriormente estuvo en Brasil en 2007 con motivo de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano. Contrastes de los dos países visitados, México es el que tiene mayor población católica en América Latina, mientras Cuba es el que tiene menos, puesto que una gran mayoría de los isleños profesan los ritos afrocubanos. Mientras en México se han librado dos guerras civiles de inspiración religiosa, la primera de ellas conducente a la intervención francesa de 1862, hechos que permanecen en la memoria colectiva, en Cuba no ha ocurrido nada parecido. En México hay una arremetida en curso contra el Estado laico alentada abiertamente por la jerarquía católica.  En Cuba la iglesia no se plantea una meta semejante, aunque reclame y haya obtenido paulatinamente espacios de presencia pública que se corresponden con la legitimación por las autoridades de la pluralidad y diversidad contenidas hoy en la sociedad cubana.
De lo que no cabe duda es que tanto el gobierno cubano como la iglesia Católica local y el Vaticano desean que la visita papal redunde en la continuidad del diálogo y la profundización de las cordiales relaciones que se han forjado. Todo ello está sustentado ya por el acompañamiento crítico, responsable y constructivo de la iglesia Católica a los importantes cambios económicos, sociales y políticos que se producen para fortalecer y perfeccionar el socialismo cubano. Igualmente la estrecha coordinación, ya sea en empeños menores como en algo tan trascendental como la visita del pontífice con los preparativos de las dos misas masivas que oficiará en las Plazas de la Revolución de Santiago  de Cuba y La Habana, así como su visita al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, de la cual se celebra el 400 aniversario de la aparición de su imagen. Las modificaciones en la relación con la iglesia Católica han ido desde la supresión de las procesiones en los sesenta a una gira multitudinaria de la imagen de la virgen del Cobre por toda Cuba en 2011.
Todo esto es motivo de gran contrariedad para una contrarrevolución que sólo desea la intervención militar yanqui en Cuba puesto que significa exitosa, pacífica y fecunda relación del poder con una importante fuerza de filosofía distinta,  alegría popular no sólo de los fieles católicos sino también de los de ritos sincréticos que se identifican con la señora del Cobre, distensión y diálogo democrático. De allí la creciente histeria en las últimas semanas de la mafia de Miami y de la quinta columna de Washington en Cuba. ¿Cuánto estarán cobrando las mercenarias por cada marcha? La contrarrevolución de Miami ha llegado al extremo de condicionar la visita del obispo de Roma a que se sume a sus consignas antipatrióticas, o que de lo contrario la cancele.  A pesar del apoyo que tienen de los desvergonzados pulpos mediáticos como CNN o The Washington Post, que ha llegado a acusar al cardenal Ortega de “socio” de Raúl Castro, todos los intentos por montar una provocación le han fracasado.  La sola presencia del jefe de la iglesia Católica en Cuba, sin contar sus entrevistas con el presidente Raúl Castro, es una condena al bloqueo y no pueden soportarlo.  No en balde el Arzobispado de La Habana denunció “…una estrategia preparada y coordinada por grupos en varias regiones del país. No es un hecho fortuito, sino bien pensado… “

martes, 20 de marzo de 2012


Un mal tiro para #YoaniFraude. Esperemos OVNIS sobre La Habana


Pasan los días y el ambiente que, por encargo del gobierno norteamericano, algunos intentan crear en Cuba para dañar la visita del Papa Benedicto XVI a la Isla no prospera.
“Ocupaciones” de iglesias o mascaradas grotescas, se desinflan una tras otra. El último fracaso de los amigos de Washington en Cuba ha ocurrido a media mañana de este 20 de marzo con la “noticia”, lanzada desde su cuenta en la red social Twitter, por la bloguera Yoani Sánchez anunciando “acaban de disparar a la cabeza” del chofer de un auto diplomático en una esquina de La Habana, a lo que luego añadió que habría “visibles impactos de bala en auto”.
Tuits emitidos por Yoani Sánchez sobre supuesto baleado de un diplomático venezolano en La Habana.
La información, acompañada por varias fotos, publicada por el blog Cambios en Cuba demostraba que no había tal disparo y que  lo ocurrido “no pasó de ser una piedra que, pellizcada por la goma de otro auto o lanzada por una podadora -las autoridades investigan aún los hechos- salió lanzada y entró a 5 centímetros de la parte superior del acompañante del chofer, golpeando al conductor”.
Imágenes en el blog "Cambios en Cuba" del auto diplomático con" visibles impactos de bala"
El promovido “periodismo ciudadano” de la no menos promovida bloguera ha desembocado en el amarillismo más evidente, y peor aún, se ha virado contra ella misma, al provocar la denuncia en la misma red social Twitter de su nueva maniobra junto a la etiqueta #YoaniFraude.
La etiqueta #YoaniFraude se activó en Twitter ante la nueva mentira de la bloguera.
Una comparación,  con la herramienta Topsy, de los usos de las etiquetas #PapaCuba -que promueve Sánchez en su “cobertura” de la visita a Cuba de Benedicto XVI- y #YoaniFraude esta mañana en Twitter, evidencia el boomerang en que se convirtió la “noticia” del tiroteo fabricado por la bloguera.
Comparación de las etiquetas #PapaCuba y #YoaniFraude con la herramienta Topsy en la mañana de este 20 febrero.
Un mal tiro, sin dudas. Esperemos mañana a ver qué nueva “noticia” nos regala la “Premio Ortega y Gasset de periosismo digital” en su afán por vender la imagen de su país que necesitan sus amos para dañar un evento que mostrará a Cuba como el país seguro, abierto y diverso que es.
Antes, la señora Sánchez, al menos intentaba intentaba el testimonio, hablando sobre el levador de su edificio o las ventas de mandarinas, pero ahora parece acercarse cada vez más a la ficción y en este particular caso a la mala lituratura policial; no os asombréis si mañana se pasa a la ciencia ficción viendo OVNIS sobre La Habana…

Palabras de presentación del libro DE LA CONFRONTACIÓN A LOS INTENTOS DE NORMALIZACIÓN. LA POLÍTICA DE LOS EE. UU. HACIA CUBA


Elier Ramírez Cañedo
La idea original de esta investigación nació de la lectura del libro Cien Horas con Fidel, de Ignacio Ramonet. En uno de sus capítulos, Fidel, respondiendo a las preguntas de Ramonet, recuenta los años en que James Carter ocupó la Casa Blanca y cómo se manifestaron las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba en dicho período. En medio del disfrute de la lectura, no dejábamos de hacernos la siguiente pregunta: ¿por qué si la administración Carter marca un punto de inflexión en relación con la política de agresividad clásica contra Cuba de los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos y aporta lecciones tan importantes para el presente y el futuro de las relaciones entre Washington y La Habana, no existe desde la ciencia histórica cubana ningún estudio serio y profundo sobre este período tan singular? Y es que realmente los mayores aportes historiográficos sobre el conflicto Estados Unidos-Cuba, en la etapa posterior a 1959, han centrado su atención principal –lógicamente por la necesidad de condenarla y hacerla conocer al mundo- en la política hostil de Washington contra la Revolución Cubana y en administraciones como las de Eisenhower y Kennedy, donde tuvieron lugar los eventos históricos más sobresalientes e intensos de la histórica y dramática confrontación, como Girón y la Crisis de Octubre. Sin embargo, pensábamos, que si bien el pueblo cubano está indudablemente curtido en la confrontación, debía también prepararse para la negociación y para participar en un posible proceso de normalización de las relaciones, pues en ese terreno también hay que saber salir airoso, sin ceder en un ápice en lo que respecta a nuestra soberanía y nuestros principios. El libro que hoy presentamos, sustentado fundamentalmente en una amplia y valiosa documentación desclasificada y en la consulta de importantes fuentes periódicas y orales de ambos países, puede ofrecer mucha luz a los cubanos –en especial a los más jóvenes-, sobre los móviles, los intereses y los objetivos que ha perseguido el gobierno de los Estados Unidos en los reducidos momentos en que se ha planteado la posibilidad de explorar la “normalización” de las relaciones con Cuba, proceso que solamente se ha puesto de manifiesto hasta hoy durante las administraciones del republicano Gerald Ford (1974-1977) y del demócrata James Carter (1977-1981). Alcanzando su mayor madurez en esta última.

lunes, 19 de marzo de 2012

Occupy Wall Street debe ocupar Wall Street

(Tomado de Cubadebate)



Por Michael Moore
The Nation

Occupy Wall Street: ¿qué otro movimiento político contemporáneo ha sabido ganarse la simpatía y/o el apoyo de la mayoría de los estadounidenses en menos de dos meses? ¿Cómo fue esto posible? Creo que esta revuelta fue gestándose poco a poco a lo largo y lo ancho de Estados Unidos a partir del día en que Reagan echó a los controladores aéreos.* Esa gestación silenciosa culminó el 17 de septiembre de 2011, cuando un grupo de personas, en su mayoría jóvenes, decidió pasar a la acción directa. Esto, sin duda, tocó un nervio y generó una onda expansiva a través de todo el país. Lo que esos chicos estaban haciendo era lo que decenas de millones de personas hubieran querido hacer. Personas que habían perdido sus trabajos, sus casas, su “sueño americano”.  Esos millones hicieron catarsis alentando con entusiasmo al montón de insolentes que se plantó en Wall Street para gritar: “¡De acá no nos vamos hasta que nos devuelvan nuestro país!”
Gracias a que no crearon una organización formal y jerárquica con reglas, cotizaciones, estructuras, líderes carismáticos y voceros oficiales -todas esas cosas que sus padres les dijeron que debían hacer si querían lograr algún cambio–, esos jóvenes abrieron un espacio dentro de cual la gente pudo sentirse parte de una rebelión por el simple hecho de apoyarla. ¿Quieren ocupar el banco local? ¡Adelante! ¿Quieren ocupar la junta de trustees de la universidad? ¡Hecho! ¿Quieren ocupar Oakland, Cincinnati, Grass Valley? ¡Fantástico! Este es su movimiento, pueden hacer con él lo que ustedes quieran.
En el pasado, cuando uno quería lanzar un nuevo movimiento, primero tenía que educar al público acerca de los problemas que buscaba resolver, y después debía  persuadir a la gente de unirse a la Causa. Transformar a Estados Unidos en una nación no-racista, pacífica y libre de prejuicios sexistas u homofóbicos ha llevado años - y todavía queda mucho por hacer.  Pero el movimiento Occupy no tuvo que hacer ningún esfuerzo para convencernos de que Wall Street está dominada por la codicia, que a los bancos lo único que les importa son los bancos, o que las grandes corporaciones quieren esquilmar a los trabajadores. Cualquiera entiende esto, aún quienes se oponen a Occupy Wall Street. La parte más difícil de cualquier movimiento joven– la construcción de una mayoría-ha sido lograda. La gente está con nosotros. ¿Y ahora qué?
Primero lo que no hay que hacer. Occupy Wall Street no debe convertirse en una organización burocrática más, con cargos y estructuras jerárquicas; eso la destruiría. Los baby boomers que crecieron dentro de ese tipo de organizaciones tienen que calmarse un poco y no tratar de encorsetar al movimiento dentro del viejo paradigma de “mandemos alguien al Congreso y después hagamos lobby para que apruebe las leyes que queremos “.  Dejemos que Occupy Wall Street siga su camino. Sin duda, los candidatos a cargos públicos que necesitamos están dentro del movimiento (¿Eres tú uno de ellos? ¿Porqué no? Alguien tiene que ser, y lo mejor es que seas tú), y las leyes que hacen falta para que este país sea más justo llegarán a su debido tiempo. No digo décadas: algunas leyes se aprobarán este mismo año. El principal candidato a representante por mi distrito de Flint, Michigan, se ha comprometido a luchar, una vez electo, para extirpar el dinero de la política. Otros candidatos han seguido su ejemplo. Tenemos que votar por ellos y después asegurarnos que cumplan su palabra.
Occupy tiene que continuar su marcha como un movimiento decidido y frontal que ocupe bancos, casas matrices, juntas de directorio, campus universitarios y la mismísima Wall Street. Tenemos que montar asaltos no-violentos sobre Wall Street todas las semanas -incluso todos los días. Ustedes no se hacen una idea de cuánta gente estaría dispuesta a viajar a Nueva York desde todos los puntos del país para participar en ola tras ola de arrestos masivos cada vez que ellos/nosotros intentemos bajarle la persiana a esa maquinaria asesina y ladrona que es Wall Street. Cada año mueren 45,000 personas por no tener seguro de salud. ¿No creen ustedes que hay parientes, amigos, vecinos, miembros de la comunidad de dichas personas que están indignados por eso? ¿Y qué decir de los 4 millones de compatriotas  que debieron entregarle su casa a los bancos? Creo que no nos costaría mucho trabajo juntar a algunos de ellos para que vengan a reclamar el cierre de Wall Street.
En cada pueblo y ciudad de Estados Unidos hay que hacer lo mismo. Hay que ocupar el frente de las casas entregadas a nuevos dueños luego que los dueños originales fueran echados por no poder pagar su hipoteca. Hay que impedir, por métodos no-violentos, que los bancos que liquidaron esas propiedades dejen a esa gente en la calle. Cuando alguien no pueda conseguir el tratamiento médico que necesita, sus vecinos deben ocupar el hospital o el lobby de la compañía aseguradora. Cuando una universidad aumente la cuota de sus estudiantes por enésima vez, los estudiantes deben ocupar la administración de la universidad hasta que la junta de trustees dé marcha atrás.
Es importante, sin embargo, recordar lo obvio: el objetivo de Occupy Wall Street es ocupar Wall Street. Los demás “Occupy” que surgieron solidariamente por todo el país pueden atacan los tentáculos y los síntomas de la bestia, pero la cabeza del monstruo debe ser cortada en su guarida. Esa guarida está en el bajo Manhattan, el lugar en donde el movimiento nació, y en donde debe continuar existiendo.
Nuestros jóvenes  –el corazón y el alma de este movimiento-nos han visto durante años golpearnos la cabeza contra las paredes del poder, marchar una y otra vez a Washington, mandar cheques a grupos ambientalistas, hacernos vegetarianos,  etc. Lo que han sacado en limpio de todo eso es que ellos serán la primera generación que estará peor que la de sus padres. Todavía nos quieren (lo cual es notable, considerando el desastroso mundo que les dejamos en herencia), pero han tomado un camino distinto al nuestro. No saben adónde los llevará ese camino, pero ésa es precisamente la belleza de Occupy Wall Street. Los millones de individuos que quieren ser  parte de esta aventura saben que no tienen alternativa: son más que los hombres de Wall Street que hoy están ocupando Estados Unidos. Saben, por lo tanto, que los espera la victoria.
Traducción al español por Claudio Iván Remeseira.

*NOTA DEL EDITOR: El 5 de agosto de 1981, el presidente Ronald Reagan ordenó despedir a  11,345 controladores aéreos en huelga que se negaron a retomar sus tareas. De alguna manera, este episodio marcó el comienzo de las Reaganomics, la política de desregulaciones pro-mercado de Reagan

Entrega Iglesia Católica a Cuba acta de matrimonio de José Martí 

(+ Fotos)

(Tomado de Cubadebate)

José Martí. Ilustración de José Luis Fariñas con el título "Yugo y estrellas"
José Martí. Ilustración de José Luis Fariñas con el título "Yugo y estrellas"
La Iglesia Católica Mexicana localizó y rescató de sus archivos el acta de matrimonio del cubano José Martí, en la Catedral Metropolitana, y envió una copia al presidente cubano, Raúl Castro.
El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, recibió de manos del cardenal Norberto Rivera Carrera dos copias del documento, una para ser entregada al presidente de Cuba, y otra para ser conservada por la sede diplomática del país caribeño en México.
En una visita que hizo el diplomático cubano a la Catedral Metropolitana en días pasados, comentó al Arzobispo Primado de México que el cubano José Martí se había casado en la Catedral Metropolitana durante el primero de sus exilios.
El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, recibió de manos del cardenal Norberto Rivera Carrera dos copias del documento, una para ser entregada al presidente de Cuba, y otra para ser conservada por la sede diplomática del país caribeño en México.
El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, recibió de manos del cardenal Norberto Rivera 
Carrera dos copias del documento, una para ser entregada al presidente de Cuba, y otra para ser conservada por 
la sede diplomática del país caribeño en México.
Con base en esa información, el jerarca católico ordenó que se localilzara el acta de esa ceremonia religiosa y tras una búsqueda exhaustiva el documento fue localizado en los archivos del recinto.
De acuerdo con el acta, el 20 de diciembre de 1877 se realizó el enlace matrimonial entre el joven soltero de 24 años, José Martí Pérez y la doncella de su misma edad, Carmen Zayas Bazán, luego de cumplir con los trámites religiosos.
Rivera Carrera ordenó hacer copias facsimilares y una vez enmarcadas fueron entregadas esta mañana, en un acto previo a la misa dominical al embajador de Cuba en México, con la encomienda de entregar un ejemplar al presidente de Cuba, Raúl Castro.
(Con información de Notimex)

El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, recibió de manos del cardenal Norberto Rivera Carrera dos copias del documento, una para ser entregada al presidente de Cuba, y otra para ser conservada por la sede diplomática del país caribeño en México.
El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, recibió de manos del cardenal Norberto 
Rivera Carrera dos copias del documento, una para ser entregada al presidente de Cuba, y otra para ser 
conservada por la sede diplomática del país caribeño en México.

La ficha técnica para la localización de este documento es:

Archivo Histórico del Arzobispado de México
Partida de matrimonio de José Martí, creador del Partido Revolucionario Cubano, microfilm 248, caja 35, AHAM
141
Don José Martí y Pérez y la señorita Carmen Zayas y Bazan. Asentada a la foja 87 siguientes bajo la partida número 158 [al margen]
En la ciudad de México a veinte de diciembre de mil ochocientos y setenta y siete, yo el bachillero don José C. García Marín estando en la sacristía de esta parroquia a las 6 y ½ de la mañana, asistía la celebración del matrimonio que por palabras de presente hicieron legítimo y verdadero don José Martí y Pérez y la señorita Carmen Zayas y Bazan en presencia de los padrinos y testigos que firman la presente.

José Martí [Firma] Carmen Zayas Bazan [Firma]
Como padrino Como madrina
Francisco Zayas Bazan [Firma] Rosa Zayas de Guzmán [Firma]

Como testigo Como Testigo
M. A. Mercado [Firma] Manuel Ocaranza [Firma]

jueves, 15 de marzo de 2012

Cuba, el Papa y alguna gente de mala fe

(Tomado de La Pupila Insomne)

Edmundo García

Página oficial de la cancillería cubana sobre el viaje del Papa a Cuba
Desde el principio Benedicto XVI habló claro sobre los objetivos de su viaje. El 16 de diciembre la prensa internacional circulaba estas declaraciones de Su Santidad: “Viajaré a México y a Cuba antes de la Santa Pascua de 2012 para proclamar allí la Palabra de Cristo y afianzar la convicción de que éste es un tiempo precioso para evangelizar con una fe recia, una esperanza viva y una caridad ardiente”. La misión pastoral que le lleva a Cuba en el Año Jubilar por el aniversario 400 de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre fue confirmada por el Cardenal Jaime Ortega durante la Misa de Clausura de la Peregrinación Nacional de la Virgen, pronunciada el 30 de diciembre pasado frente a la bahía de la ciudad de La Habana.

A pesar de la publicación de una agenda minuciosa con todos los detalles de la visita, hay personas y ciertos grupos que están ejerciendo presión política sobre la Iglesia Católica para obstruir y si es posible abortar el evento. El viernes 2 de marzo el propio Cardenal Ortega confirmaba a la agencia AFP sobre dichas presiones; que parten de expectativas políticas ajenas a este tipo de visita Papal. Pero quiero ser más preciso en lo que de verdad sucede; y es que hay personas que se están prestando al juego de unas fuerzas extrañas a Cuba, para hacer quedar mal al país ante los invitados. Este tipo de rejuego, por cierto, no existe en el caso de la vista del Papa a México; país agitado por la violencia, problemas de secuestro y gobernabilidad. Pero el caso cubano siempre es especial para la prensa internacional y, por supuesto, para la prensa de Miami.

Denuncian cobertura subjetiva en EE.UU. de caso de Los Cinco 

por Comité Internacional por la Libertad de los Cinco
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Gilbert Brownstone
Gilbert Brownstone. Foto PL
 
El galerista Gilbert Brownstone envía una carta al New York Times donde denuncia la cobertura de los periódicos de EEUU relacionada con Cuba y, en especial, sobre los Cinco Cubano. 
 
Washington, 14 mar (PL) La cobertura de los periódicos de Estados Unidos relacionada con Cuba y en particular sobre los cinco antiterroristas condenados en este país es subjetiva, denunció el galerista Gilbert Brownstone en una carta dirigida al New York Times.
  El presidente de la Fundación que lleva su nombre y personalidad del arte internacional respondió a un artículo del diario neoyorquino titulado "Cuba: Rabino visita Prisionero Americano", que se refiere al estadounidense Alan Gross, juzgado en la isla por el delito de Actos contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado.
Para Brownstone, la información publicada hace una semana demuestra la falta de objetividad existente aquí a la hora de abordar la situación de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González.
Los Cinco -como se conocen en el mundo- fueron detenidos en 1998 por vigilar grupos violentos que desde Miami organizan acciones contra Cuba.
Gerardo, Antonio, Ramón y Fernando permanecen encerrados, mientras René cumple tres años de "libertad supervisada" en la nación norteña, decisión considerada por activistas un castigo adicional.
"Mientras el prisionero Alan Gross, recibe visitas regulares de rabinos (este no fue el primero), amigos, familia, dignatarios, etc., a los cuatro prisioneros cubanos no se les permite tal privilegio (...) incluso ni siquiera sus esposas", señaló el galerista en la carta remitida al editor del Times, que no ha publicado, y a la cual tuvo acceso Prensa Latina.
Brownstone recordó que el gobierno estadounidense ha negado de manera reiterada a Olga Salanueva y Adriana Pérez -cónyuges de René y Gerardo, respectivamente- la visa para encontrarse con ellos.
Además, contrastó el interés en tratar el tema familiar en el artículo sobre Gross con el silencio mediático en torno a la situación de René, quien tiene en Cuba un hermano gravemente enfermo.
"El rabino comunica que Gross está preocupado por miembros de su familia. Esto es bien revelador ya que René González en estos momentos se encuentra bajo libertad condicional, después de haber cumplido su sentencia.
"Su hermano Roberto sufre de un avanzado cáncer. Su hija mayor Irmita está a punto de casarse a fines de mes, pero a él no se le ha otorgado un permiso de dos semanas para visitarlos. A su esposa todavía se le niega una visa para visitarlo", apuntó.
En su carta al editor del influyente periódico, Brownstone expone las razones por las cuales Los Cinco permanecían en Estados Unidos vigilando a grupos terroristas.
"(...) No por tratar de derrocar al gobierno de Estados Unidos, sino solo por hacer lo que el gobierno de Estados Unidos debió haber hecho y ha prometido hacer y nunca hizo: poner fin a actividades terroristas desde su territorio contra Cuba", escribió.

(Para ver algunas de las principales voces que en el mundo se levantan en defensa de la causa de los Cinco, entre a http://www.thecuban5.org/wordpress/voces-de-apoyo/?lang=es)

miércoles, 14 de marzo de 2012




IGNACIO RAMONET INTERCAMBIA CON FIDEL
(Fragmento del libro Nuestro deber es luchar)

Abel Prieto.- (...) Comandante, cuando usted me llamó hoy antes de salir para acá... El Comandante me preguntó qué había hecho por la mañana, que es una pregunta que a mí me sorprende siempre (Risas); pero, por suerte, le podía decir algo que tenía sentido para él, y es que había estado en un acto muy hermoso en el Aula Magna, donde le entregaron a Ignacio Ramonet el doctorado Honoris Causa en Comunicación Social. (Aplausos).
Comandante.- Él quiere que tú repitas algo de lo que dijiste esta mañana, estaba muy impresionado.
Abel Prieto.- Yo le decía al Comandante que todo esto que ha dicho Zuleica, ¿con qué choca?, con lo que chocan todos los compañeros que están acá diariamente, con el silencio de los grandes medios.
Cmdte.- Creo que es un pensamiento unánime, yo estaba pensando en eso. Todo es claro, evidente, e innegable. Vamos a escuchar a Ramonet.
Ignacio Ramonet.- Primero, Comandante, quiero decirle mi gran alegría, y yo creo que expreso un poco el sentimiento de muchos de los que están aquí, si no todos, de verlo a usted tan bien, tan recuperado, con una salud excelente (Aplausos).
Yo dije esta mañana en el Aula Magna dos o tres ideas acerca de cómo funciona el sistema mediático.
Lo que planteaban aquí ahora mismo el Comandante y Abel, es esta idea de que cuando tenemos una realidad tan fuerte con todos los datos que ha dado Zuleica tan interesantes, ¿por qué finalmente esos datos o ese análisis no se publican?
Creo que es interesante tener una idea de cómo funciona el sistema mediático —de una manera muy esquemática, no quiero hacer una conferencia aquí. Dos o tres notas simplemente.
Primero, hay que partir del principio de que hoy día, en el sistema mediático, la información funciona como una mercancía. La información es una mercancía, es algo que sabemos, pero, ¿qué significa que es una mercancía?, porque es una mercancía algo particular, en la medida en que es una mercancía gratuita. La mayoría de nosotros cuando consumimos información por la radio o por la televisión, pues no pagamos por ella; y, por otra parte también, ahora existen muchos periódicos gratuitos y tampoco se paga por esa información en la prensa escrita, y en Internet la mayoría de los sitios de información son igualmente gratuitos.
Entonces, digamos, ¿cómo es que el sistema, que tan preocupado siempre está de beneficios, hace que en la circulación de la información, la información sea gratuita? Es gratuita, por la razón siguiente: porque nosotros pensamos que el comercio de la información consiste en vender información a la gente, y evidentemente así no salen las cuentas; porque si lo vendo gratuito, es decir, si regalo la información no gano nada. En realidad, el mecanismo del comercio de la información no consiste en vender información a la gente, consiste en vender gente a los anunciantes.
Nosotros cuando consumimos la información somos vendidos a los anunciantes. ¿Y qué significa eso? ¿Qué significado tiene desde el punto de vista ontológico, desde el fondo del contenido? Significa lo siguiente, la empresa que nos va a vender a los anunciantes tiene interés en que la gente que va a consumir esa información sea la más numerosa posible, es decir, cuanto más numerosa sea, más caro va a vender ese grupo de gente al anunciante, y para que sea muy importante ese número, el nivel de la información va a ser muy superficial. Esta es la ecuación, si se quiere: La información se va a hacer primero en una lengua muy reducida. Por ejemplo, el castellano es una lengua que tiene más de 40 000 vocablos; pero la información de amplia circulación se escribe con unos 600 a 800 vocablos, es decir, es un español fundamental, digamos, reducido a su mínima expresión.
Segundo, cualquier información, cualquiera que sea, siempre es una información sofisticada, compleja, con matices, etcétera.
El sistema de información dominante es un sistema de información maniqueo, es decir, hay buenos y malos y, por consiguiente, en dos términos, muy elemental, de manera que cualquier desarrollo que se pueda hacer sea muy corto, muy breve, y que cualquiera lo pueda entender y, por consiguiente, se suprime todo tipo de matiz, y también, evidentemente, se va a insistir en el aspecto emocional —que es el que habla la gen-te— y no tanto en el sistema racional que supone la percepción de conceptos y de abstracción. En ese sentido, una noticia de gran información no debe ser abstracta y conceptual, sino que debe ser concreta y emocional. Ese es un aspecto. El hecho de que la información sea una mercancía, ya ven ustedes las consecuencias que está teniendo.
La segunda consecuencia importante es que si una empresa va a regalar la información, es obvio que esa empresa no va a gastar mucho dinero para producirla, puesto que la va a regalar.
Entonces, la producción de la información, es decir, la encuesta, el trabajo que hay que hacer río arriba para encontrar la información, buscarla, ir más allá de las apariencias para tratar de descubrir dónde se encuentra esa información, pagarle a un equipo de periodistas para que haga una investigación durante meses, eso la empresa no lo hará, o lo hará cada vez menos en la medida en que va a regalar esa información, repito.
También, por esa segunda razón, el nivel de la información será, evidentemente, reducido, el nivel de la información se va a rebajar. Este es el sistema en el que estamos, e Internet ha venido a agravar la crisis en el sentido económico de la información; es decir, hoy día en el mundo la mayoría de los grupos mediáticos están en crisis, tienen sectores, en particular, el de la prensa escrita, donde pierden dinero y, por consiguiente, tampoco es el momento de producir una información de alta calidad.
Otra cuestión es que a pesar de lo que acabo de decir, de que la información es una información que funciona como una mercancía, es decir, funciona según las leyes de la oferta y la demanda, no funciona según las leyes de la comunicación y de la información. No se trata, efectivamente, de responder a las interrogantes qué se puede y se debe hacer en materia de periodismo exigente, sino que, sencillamente, se trata de responder a una supuesta demanda; pero a pesar de que circula como una mercancía, en realidad hoy la información es una materia prima, funciona exactamente como una materia prima, en el sentido amplio de la palabra.
¿Por qué es una materia prima? Una materia prima en el sentido de que las grandes empresas de información hoy son las que más dinero están ganando. Hoy día, digamos, si tomamos los últimos 15 años, las grandes empresas, las nuevas grandes empresas, las que han acumulado un capital bursátil excepcionalmente elevado, ¿a qué sector pertenecen? Pertenecen al sector de Internet.
Miren, la entrada en bolsa de Facebook se hace a la altura de 15 000 millones de dólares. Cuando Google entró hace apenas tres años, entró a una altura de 4 000 millones de dólares; pero también las empresas telefónicas o las empresas de informática. Es decir, para todas esas empresas, para Facebook, para Twitter, para Google, para las grandes empresas telefónicas internacionales, para las empresas de informática, por ejemplo, Apple, todas estas empresas, en realidad el contenido les importa poco, el sentido del contenido les importa poco, lo que les interesa es la cantidad. Es decir, lo que le interesa a una empresa telefónica no es si usted va a trasmitir un secreto de Estado en su comunicación telefónica, eso le puede interesar a la CIA; lo que le interesa a la empresa telefónica es que usted telefonee mucho y que mande muchos mensajes por teléfono. Cuantos más mensajes usted mande por teléfono de todo tipo, mensajes escritos, mensajes sonoros, mensajes icónicos, con imágenes, con videos, más dinero va a ganar la empresa. Cuanto más comunicación, en el sentido amplio de la palabra, más dinero ganará la empresa. En ese sentido la información es una materia prima, y una materia prima estratégica en la medida en que es la que permite enriquecimientos superiores a los que permiten algunas materias primas realmente estratégicas como el petróleo, el gas o el uranio, etcétera. Estas empresas pueden ganar más dinero simplemente con nuestras llamadas.
Este es el universo de la comunicación en el que, evidente-mente, los grupos mediáticos hoy tienen tendencias a organizarse mediante el sistema de concentración bien conocido. Si antes se especializaban en un solo sector de la comunicación, digamos, por ejemplo, la comunicación escrita, ahora, gracias a Internet que ha roto las barreras técnicas entre los diferentes sistemas de comunicación, los grupos van a acumular comunicación escrita, comunicación oral, comunicación visual, comunicación audiovisual, e Internet, evidentemente. Entonces, los grandes grupos están dominando este sector mediante la concentración.
Quien dice concentración en comunicación e información, está diciendo automáticamente final del pluralismo o dificultad del pluralismo. Donde antes había muchos grupos mediáticos o muchos polos mediáticos, ahora hay menos porque se han concentrado, y en algunos países —tomo el ejemplo de Francia, sencillamente—, toda la comunicación dominante: prensa, radio, televisión, Internet, pertenece a unos cuantos hombres de negocios —casi siempre hombres; podrían ser mujeres—, casi todos ligados, o bien al sector financiero o bien al sector de la información telefónica, informática, etcétera, y los contamos con los dedos de una mano, en un país como Francia, un gran país democrático y productor de cultura; o sea, el fenómeno de la concentración con la crisis, además, se está agravando.
Por otra parte también hoy, precisamente en el marco de la globalización, ¿cómo funciona la comunicación en el marco de la globalización? ¿La globalización qué es? Esencialmente, un fenómeno que evidentemente acarrea otros más —y estoy hablando ante todos ustedes que saben perfectamente cómo es, simplemente lo recuerdo, la globalización es un fenómeno esencialmente financiero y basado en el hecho de que desde hace unos años se ha dado la libertad al dinero de circular sin ningún tipo de trabas. El dinero es lo que circula sin trabas, y a partir de ese fenómeno se ha ido acumulando la idea de que precisamente el poder económico es el primer poder, y en el seno del poder económico el poder financiero, que es el que produce mayor riqueza objetiva y material en el mundo.
¿Y el poder mediático, entonces? ¿Qué papel tiene el poder mediático en el sistema de la globalización? Ahí digo yo que el poder mediático en la globalización solo se puede concebir como el gemelo del poder financiero. ¿Por qué? Porque el poder mediático tiene la función, en la globalización, de decirles a los ciudadanos, ciudadanas que soportan la globalización que, en realidad, están viviendo en el mejor de los mundos posibles. Para decirlo de otra manera: el poder mediático funciona como el aparato ideológico de la globalización. Es decir, la globalización es un fenómeno material y concreto, pero necesita de la pasividad cómplice, en cierta medida, de la ciudadanía. ¿Y quién tiene la misión de apaciguar, de domesticar a las sociedades? El aparato mediático.
Yo esta mañana daba un ejemplo con una comparación, las comparaciones nunca son exactas, pero yo decía: ¿Qué se entiende por aparato ideológico? Por ejemplo, estamos en América, imaginemos el momento de la conquista. ¿La conquista qué es? Ante todo, una empresa de violencia, una empresa de destrucción: destrucción de culturas, destrucción de pueblos, destrucción de religiones, destrucción de lenguas, destrucción de jerarquías sociales. Esa maquinaria de destrucción, evidentemente, funcionaría suscitando una mayor resistencia si solo fuera una empresa de destrucción; pero, en realidad, esa empresa de conquista iba acompañada por un aparato ideológico que tenía como misión decirles a las víctimas de la conquista que, en realidad, lo que les ocurría era lo mejor que les podía ocurrir. ¿Quién tenía esa misión? Pues, efectivamente, en este caso, la Iglesia Católica, los evangelizadores. Los evangelizadores decían a las víctimas de la conquista: «Usted ha perdido su religión, ha perdido sus tradiciones, ha perdido sus referencias culturales, pero ha ganado la gloria, porque ha encontrado al verdadero Dios». ¿De acuerdo?
Pues, globalmente el aparato mediático tiene hoy para nosotros la misma función. En este momento, en Grecia, hay una huelga general, es la enésima huelga general contra las políticas de austeridad y de ajuste, de brutalidad social que se están llevando a cabo en muchos países de Europa. Y el poder mediático, ligado al poder financiero, autor de golpes de Estado financieros —como ustedes han visto en Italia y en Grecia, donde precisamente el Primer Ministro ha sido puesto por la banca en su puesto de Primer Ministro— les dicen a los griegos: «En realidad hay que hacer esto de buena gana, hay que sacrificarse, porque ese sacrificio significa el ganar por fin una situación de nuevo arranque, que va a permitir salvar al país». Estamos entonces ante una situación en la que el poder financiero y el poder mediático funcionan como unos gemelos dominantes en la sociedad.
Y ustedes dirán: ¿Y el poder político? En la jerarquización de los poderes hoy, el poder político está en tercer lugar; es decir, que en el marco de la globalización el poder financiero y el poder mediático dominan al poder político.
Varios ejemplos: si ustedes en Europa hoy día se pasean de un país a otro, verán que la mayoría de los medios critican ferozmente, a veces, a los dirigentes, en cualquier país. Si usted va a Portugal, critican al Primer Ministro portugués; en España, al Primer Ministro español; en Francia, al Presidente francés, etcétera, y eso no era así antes.
Entonces, la pregunta es: «Oiga, ¿los medios hoy tienen más libertades que antes?, porque en realidad no están teniendo reticencias al criticar a los dirigentes políticos». Pues la respuesta ahí también es no, los medios no tienen más libertad que antes, lo que ocurre es que los dirigentes políticos tienen menos poder que antes, y, evidentemente, los medios hoy día se aprovechan del debilitamiento del poder político, de la ausencia de voluntad política para atacar en nombre de los objetivos que se fija el poder financiero.
Y terminaré diciendo que hay una crisis hoy del «cuarto poder». Antes se llamaba el «cuarto poder» a la prensa, efectivamente, una democracia moderna no se concibe sin un cuarto poder. Hay un poder legislativo, un poder ejecutivo, un poder judicial y, evidentemente, está la opinión pública que permitía corregir los excesos del poder judicial, o del poder legislativo, o del poder ejecutivo. Desde que se inventó la prensa de masas, los medios de masas, a finales del siglo xix, la opinión pública es un actor muy importante en democracia moderna. Es imposible pensar en el funcionamiento de una democracia moder-na sin una opinión pública que haga contrapeso. Pero ya no hay ese contrapeso en la medida en que la opinión pública está fabricada por los grandes grupos mediáticos más que nunca y, por consiguiente, no hay una opinión pública, digamos, objetiva. Y opino que es el momento —y lo he propuesto en varios textos míos, en particular en el Foro Social Mundial—, que se cree un quinto poder, que es la posibilidad que nos da Internet hoy día, o las redes sociales, a cada uno de nosotros de construir nuestra propia información, participar en la propia elaboración de la información como nunca hemos tenido la ocasiónde hacerlo, aunque no creemos en la democratización general de la información, pero hoy disponemos de herramientas que nos permiten intervenir, que nos permiten modificar, que nos permiten en todo caso dar una opinión ya no solo pasiva, interna, sino participando a nivel general, y nos permite, precisamente, erigirnos como ciudadanos, como quinto poder capaz de hacer contrapeso a ese superpoder que se ha constituido recientemente.
Esto es lo que dije, Comandante.